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El «esclat de llum» de las gaiatas ilumina la noche castellonense

Las diferentes comisiones sacan por primera vez a las calles sus monumentos para desfilar al son del «Rotllo i Canya»

Al igual que antaño los pequeños faroles iluminaran el camino hacia el llano a los primeros pobladores de Castelló, los monumentos gaiateros de las 19 comisiones de la ciudad se encendieron ayer por primera vez estas fiestas para recorrer las calles del centro de la ciudad en un desfile en el que la luz se convirtió en protagonista. La gaiata de Bancaja, acompañada por les «xiquetes del meneo», fue la encargada de abrir un desfile que arrancó apenas media hora después de que la Tornà de la Romeria hiciera su entrada por el Forn del Pla.

Como manda la tradición, los diferentes monumentos desfilaron en orden inverso, esto es, de la gaiata 19 a la 1, por las calles del centro. Los interantes de las diferentes comisiones acompañaron en el recorrido a sus monumentos al son de los compases del tradicional pasodoble Rotllo i Canya. Aunque debido a los recortes durante los últimos ejercicios las comisiones se habían visto obligadas a desfilar acompañadas por charangas o grupos de dolçainers i tabaleters, este año la Diputación Provincial ha recuperado las bandas de música, al asumir el coste de las actuaciones de las diferentes sociedades musicales que acompañaron anoche a las 19 comisiones.

La tradición se impone

En cuanto al diseño de los monumentos que las diferentes gaiatas han preparado para este año, en general predominan de nuevo las construcciones de corte clásico, pese a que cada vez son más las gaiatas que optan por emplear tecnología led para las iluminaciones.

Monumentos como la original propuesta con vidrieras artesanales de la Gaiata 15, Sequiol, que en los últimos dos años ha obtenido el primer premio del concurso de gaiatas, fueron especialmente aplaudidas por el público. También los originales brazos con vidrieras en forma de abanico de la Gaiata 8, Portal de l'Om; las cuidadas decoraciones de las vidrieras de la gaiata 7, Farola-Ravalet; las reproducciones de la imagen de la Mare de Déu del Lledó que la Gaiata 10, El Toll, ha integrado en la construcción o el equilibrio en el diseño de la gaiata 18, Crèmor, recibieron numerosos aplausos durante el desfile.

Entre las comisiones que han apostado por diseños más originales destaca la de la Gaiata 11, Forn del Pla. Si el año pasado la entidad ya creó una gaiata transitable, este año se ha decantado por un diseño que reproduce un gaiato gigante cuyo interior reproduce a tamaño gigante la bandera de Castelló, un conjunto rematado por el escudo de la ciudad. También la Gaiata 12, El Grau, apuesta de nuevo este año por un innovador diseño en el que sobre un cuerpo central decorado de forma original sobresalen unas cañas en color metálico. La gaiata de la ciudad, el monumento que el año pasado se alzó con el primer premio del concurso, obra de Sequiol, cerró un desfile que culminó en la avenida Rey Don Jaime con la exposición de todos los monumentos.

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