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Proceso de reversión

Sanidad supervisará cada paso que dé Ribera Salud en su último año en Alzira

La conselleria notifica oficialmente que comienza el tiempo de descuento para la reversión y pide información detallada de toda la concesión - Los primeros informes deberán entregarse en un mes

La UTE Ribera Salud II, concesionaria que gestiona el departamento de salud de la Ribera, no podrá dar un paso en los próximos doce meses sin recibir autorización de la Conselleria de Sanidad en concreto, a partir de este sábado 1 de abril de 2017. El motivo es que ese día faltará un año exacto para que tanto el hospital de Alzira -buque insignia de las concesionarias privadas- como su departamento de salud pasen a gestionarse de forma pública.

Esta particular cuenta atrás cambiará radicalmente la relación que hasta ahora mantiene la administración con la empresa. El contrato que se firmó hace 15 años especifica que una vez se agote el acuerdo, la administración dispone de un año para establecer las normas sobre cómo quiere recibir tanto las infraestructuras como el personal para poder verificar, en su momento, que todo está en perfecto estado de revista.

De esta forma, la Conselleria de Sanidad ha notificado ya oficialmente a la concesionaria que se acerca la fecha límite y le ha remitido un completo informe en el que se especifica pormenorizadamente todos y cada uno de los pasos a seguir de aquí al 31 de marzo de 2017, entre ellos, que las decisiones que tome la empresa en este tiempo de descuento deberán contar, sí o sí, con la autorización de Sanidad.

Según esta orden firmada por el director general de Recursos Humanos, Justo Herrera, la empresa que dirige Alberto de Rosa deberá pedir permiso a Sanidad para cualquier decisión que pueda comprometer el futuro del departamento más allá de marzo de 2018 lo que afecta desde nombramiento de personal, cambio en las condiciones laborales, la compra de bienes, los despidos o nuevas contrataciones, etc.

El objetivo es que Sanidad tenga toda la información al respecto y que el servicio no se vea alterado el 1 de abril de 2018 para seguir prestándolo en las mismas condiciones que hasta ahora. La conselleria ha advertido, de hecho, a la concesionaria que las normas para la reversión son «vinculantes» y que podrá sancionar si se incumplen.

El trabajo preparatorio para que Alzira vuelva a estar bajo gestión pública no solo afecta a las decisiones internas que la UTE tome a partir de ahora. Sanidad ha remitido además a la empresa un extenso documento en el que marca con detalle qué información necesita y en qué plazo.

Información detallada en un mes

La administración autonómica da solo un mes para que Ribera Salud cumpla con los primeros encargos de información. Así, de aquí al 30 de abril de 2017, la concesionaria está obligada a presentar ante Sanidad un desglose pormenorizado tanto de su estructura organizativa (con la cartera de servicios tanto en atención primaria como especializada); de los inmuebles y el inventario con el que cuenta, la asistencia que se presta a los pacientes, el funcionamiento de la farmacia hospitalaria y las endoprótesis, los sistema de información y comunicación que se utilizan y hasta qué relación tiene con otros servicios externos. Aquí, Ribera Salud deberá aportar información detallada tanto de los seguros que tiene contratados, por ejemplo, hasta los contratos para el parking, de las máquinas de vending o incluso de quién distribuye la lencería, los gases medicinales o la lista de proveedores de luz, agua y gas, entre otros conceptos.

El fichero completo con los datos del personal contratado se deja para una segunda remesa de documentación del 31 de mayo. Sobre el personal, Montón tiene su propia fecha límite sobre la mesa: entre esta semana y la próxima, Sanidad deberá comunicar bajo qué figura se adscribe al personal laboral que ahora tiene contratado Ribera Salud.

Con estas primeras cifras, Sanidad se reserva unos meses para su estudio y «comprobación» durante los que podrá, incluso, desplazar a personal de la administración hasta el departamento o crear grupos de trabajo específico junto con la empresa privada.

Este examen de los datos se alargará hasta finales de junio o mediados de julio dependiendo de cuál sea el área a estudiar. Será entonces cuando se podrá volver a pedir información a la concesionaria, con otra fecha límite en el horizonte: el mes de septiembre.

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