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Tomás Escuder: "Oltra representa un nacionalismo no excluyente, sin radicalismos"

El autor de la biografía de la vicepresidenta asegura que es una mujer que "pisa la tierra y que está en la realidad" y elogia la gestión de un Consell "consolidado" frente a la pandemia

El autor de la biografía de Oltra, Tomás Escuder.

El autor de la biografía de Oltra, Tomás Escuder.

Heredero de la vieja tradición liberal que ha definido a la ciudad turquesa y naranja, la literatura, el ensayo, la antropología... la historia y las letras, con algo de nostalgia como coartada, hacen de Tomás Escuder (Castelló, 1947) un icono en la cultura local. Regresa al mundo de las publicaciones con una biografía de Mónica Oltra, vicepresidenta del Consell, «una mujer que pisa la tierra». «Que sabe lo que vale una barra de pan y un billete de autobús», dice Escuder. «La antítesis de Alvarez de Toledo», ironiza el autor de Mónica Oltra o el compromís.

¿Por qué Mónica Oltra?

Porque es la primera vez en el País Valencià que despunta una mujer joven en la política, que ha salido a la palestra y ostenta el poder. Eso, hace años, era impensable. Mónica responde a unas características muy concretas, físicas e intelectuales que la convierten en una mujer muy interesante. Fue miembro del PCE, pasó a Iniciativa y ejerce su política desde una visión de izquierdas, con una ligera patina de nacionalismo no excluyente, y no radical, ocupando un espacio político que no se había dado nunca en la C. Valenciana, en una opción seria, pragmática y responsable.

Una mujer con carisma.

Por supuesto. Luchadora y tenaz, procede de un ámbito social instalado en la clase media y habla de las cosas que le preocupan a la gente, llevar los niños al colegio, solucionar la covid-19, pagar las facturas de la luz y el agua… Los ciudadanos no quieren extremismos ni enfrentamientos estériles. Y Mónica Oltra ha sabido conciliar el dialogo como premisa y la empatía con las personas.

¿La vicepresidenta del Consell «vende» un nacionalismo socialdemócrata?

Podríamos definirlo así. Ella ha sufrido. Sabe que el único mecanismo de conseguir las cosas es a través no solamente de practicar políticas sociales y de izquierdas, sino desde el consenso, ponerse en el lugar de los demás, el acuerdo y desde el trabajo, trabajar mucho. Y eso le ha dado resultados en su gestión política.

Y también lo de las camisetas

Eso fue una forma de hacer oposición frente a un PP que estaba egolatrado, arrogante y prepotente. Que se creía que nunca iba a perder el poder e infravaloraron las capacidades de la que iba a convertirse tiempo después en vicepresidenta. Lo de las camisetas era una metáfora de lo que estaba ocurriendo en la Comunitat Valenciana con la corrupción, y se estaba luchando contra ello.

Frente a otros políticos, ¿Mónica está en la realidad, no?

Procede de una familia de barrio. No es una política elitista (no es Cayetana Álvarez de Toledo). Está con el pueblo. Habla valenciano. Es fallera y del Valencia CF, y eso gusta a la gente y desorienta a la derecha, que todo lo patrimonializa. Ha vivido y sufrido los embates de circunstancias, situaciones, milagros y estadísticas en una existencia no de vino y rosas, sino de humildad y esfuerzo. Entiende la política como una manera de cambiar las cosas y hacerlo con su clase social, con su gente más próxima, acercándose. Es una gran comunicadora y el ciudadano entiende lo que dice.

¿La utopía del nacionalismo en tiempos de la Transición política ya no existe?

Era una utopía en la que creíamos todos. Que podía ser posible en un momento determinado. Pero, la realidad es más dura y esa utopía se construye ahora con los pies en la tierra, con todos. Ojo, Oltra tiene una visión nacionalista, pero sobre todo es internacionalista, universal.

¿Cómo valora la gestión del Consell ante la pandemia?

Creo que es buena. Ximo Puig tiene el talante de hombre de Estado, y con Feijoo, en Galicia, y Urkullu, en Euskadi, se han convertido en las mejores referencias para afrontar la crisis sanitaria, desplazando a otros centros de poder que parecían intocables como Andalucía o Cataluña. El tripartito, al que daban dos días , se ha consolidado en la vía valenciana. Puig, además que es zorro viejo, se crece en las dificultades.

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