El histórico dirigente comunista Joaquín Navarro, objetivo y superviviente de la matanza de los abogados de Atocha (Madrid) el 24 de enero de 1977, falleció ayer a los 89 años en el municipio valenciano de Puçol donde residía, según ha podido saber Levante-EMV.

En 1977, Navarro era secretario general del Sindicato de Transportes de CCOO en Madrid, y salió del despacho poco antes de llegar los terroristas que asesinaron a los abogados laboralistas Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo; el estudiante de derecho Serafín Holgado; y el administrativo Ángel Rodríguez Leal.

Navarro era el objetivo de la matanza

De hecho, Joaquín Navarro era el auténtico objetivo que buscaban matar los terroristas. El sindicalista estaba desarrollando en ese momento una enorme labor como defensor de los derechos de los trabajadores: fue uno de los miembros fundadores de Comisiones Obreras, el máximo responsable de la huelga de transporte de viajeros de Madrid, luchó por el primer convenio de transporte en 1977.

Tras el atentado, Navarro se trasladó a València, donde se convirtió en el responsable de la negociación de la municipalización de la actual EMT, donde trabajó hasta su jubilación.

La que fuese alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, se salvó del atentado porque había cedido su despacho a Benavides, y trabajaba en un bufete de la misma calle.

Joaquín Navarro nació en 1932, y tuvo que abandonar los estudios a los seis años, con un primer trabajo, como su padre, de barquero en el Guadalquivir. De familia muy humilde, era el menor de doce hermanos, y tras trabajar en el transporte de una fábrica de ladrillos, a los 28 años se traslada a vivir a París.

En 1961 ingresa en el PCE y pone su piso a disposición del Partido Comunista de España. En 2018 fue nombrado Coriano del Año y recibió la Medalla al Mérito del Trabajo.

Muere el histórico sindicalista Joaquín Navarro, superviviente matanza Atocha

Modesto González, alcalde de su localidad natal, Coria del Río (Sevilla), ha dicho que se trataba de "una personalidad imprescindible de la transición democrática", del que "los fascistas quisieron acabar con su vida, pero la suerte permitió que su lucha continuara hasta el último de sus días", para expresar "toda mi admiración por alguien irrepetible". Navarro falleció en Puçol, localidad en la que residía.

Esquela de D. Joaquín Navarro Fernández, sindicalista y superviviente de la matanza de Atocha. Levante-EMV