El Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) prevé que más del 50 por ciento de la población europea estará infectada por Ómicron en las próximas 6-8 semanas, según ha avisado el director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Kluge.

Frente a ello, el uso de la mascarilla es la mejor arma para frenar el avance incesante de la pandemia del coronavirus: "Ómicron se desplaza con mayor rapidez y amplitud que cualquier variante del SARS-CoV-2 que hayamos visto anteriormente. Por lo tanto, insto a estos países a que ordenen el uso de mascarillas de alta calidad en entornos cerrados y en interiores, y a que se aseguren de que las personas vulnerables tengan acceso a ellas", ha manifestado el director regional de la OMS en Europa.

¿Cuál es la mascarilla más efectiva?

Claire Judith Horwell, profesora de Geohealth en el Departamento de Ciencias de la Tierra y el Instituto de Peligros, Riesgos y Resiliencia de la Universidad de Durha, ha asegurado en un hilo de Twitter que debería ser una “prioridad” aumentar el uso de mascarillas FFP2. Porque no todas las mascarillas protegen de una forma correcta contra el coronavirus, además de que las mascarillas quirúrgicas tienen una baja protección.

La profesora Horwell asegura que las mascarillas de alta calidad no son las más habituales y subraya la importancia de la presencia de un clip moldeable que ayude a ajustar la mascarilla a la cara: "Las mascarillas pasan las pruebas porque filtran bien y capturan partículas y aerosoles, y todas son excelentes para hacer esto, pero la efectividad real de su máscara también depende de que selle bien su cara".

Asimismo, la profesora también ha reseñado la posibilidad de probar varias máscaras para encontrar una que se ajuste bien y no deje salir aire por los bordes de la máscara: "El aire solo debe entrar y salir a través de la tela de la máscara, a través del filtro. El vello facial también obstaculiza el cierre hermético". Este también quiere decir que si se empañan las gafas, ya sean de sol o de vista, la mascarilla tampoco sería buena porque se expulsan a aerosoles por encima del cierre superior.

Forma y uso de la mascarilla

Sobre el tipo de mascarilla, Claire Judith Horwells explica que las mascarillas de dos pliegues (con un pliegue vertical en el centro) no son las más adecuadas por el cierre que tiene sobre la nariz: "El clip de la nariz está doblado en el medio. Cuando coloque una máscara, debe moldear el clip a su nariz, no pellizcarlo, de lo contrario, el aire se escapará alrededor del puente de la nariz".

Las mascarillas de dos pliegues Levante-EMV

La profesora de la Universidad de Durha explica que hay otras formas de mascarillas en el mercado y "me gustan mucho las mascarillas 'en forma de barco' porque se adaptan muy bien a diferentes formas de rostro y las encuentro muy cómodas". No se muestra muy partidaria de las mascarillas que van enganchadas a las orejas porque “rara vez vez proporcionan suficiente tensión (sin hacer daño en las orejas) para conseguir un buen sellado”. Sin embargo, "una mascarilla excelente también puede tener espuma alrededor del borde, para hacer un sellado facial realmente bueno y cómodo, especialmente alrededor de la nariz".

Los tapabocas "en forma de barco"

Los tapabocas "en forma de barco" Levante-EMV

"Ninguna de las máscaras que he mostrado tiene una válvula en la parte frontal o lateral (imagen de abajo, como referencia). Estas válvulas están diseñadas para mejorar la comodidad. Dejan salir una parte de su aliento sin filtrar, por lo que brindan una protección insuficiente contra la covid", ha manifestado la profesora Claire Judith Horwell.

Una mascarilla con una válvula Levante-EMV

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