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Afinados y en afinidad

Obras de Mendelssohn, Beethoven y Schubert

palau de la música (valencia)

Int. Sociedad Filarmónica de Valencia, Hamlet Piano Trio (Candida Thompson, violín; Xenia Jankovic, cello; y Paolo Giacometti, piano).

Grata sesión la del Trio Hamlet con tres obras románticas que aún grandes en su arquitectura reiteran un estilo archi oido en la SFV. ¡Qué oportunidad perdida para escuchar tríos de Korngold, Ravel, Fauré, Bretón o Turina con intérpretes tan excelentes porque hay música antes y después del XIX!

Dicho lo cual, hay que reconocer la solvencia musical de todos: desde el Trio Op.49 de Mendelssohn, los Hamlet tocaron valientemente, a piano abierto (no siempre se la juegan así los pianistas en conjuntos de cámara), mostrando un sonido amplio y envolvente. Cada movimiento fue disfrutado arriba y abajo del escenario pero la intensidad del Andante o la vivacidad del Scherzo, imprimieron denominación de origen.

Para las Diez variaciones Op.121, de Beethoven se inspiró en un aria (Yo soy Schneider Kakadu) de la ópera cómica Las hermanas de Praga del moravo Wenzel Müller, compositor muy celebrado en la Viena de la época. Conocidas tambien como Variaciones Kakadu, los Hamlet tuvieron oportunidad, uno a uno, de ir desgranando cada mutación dándole color al tema principal sin monotonía mas con relieve propio.

En la segunda parte, escuchamos una de las últimas composiciones de Schubert, el Trio en si bemor mayor op.99, trufada de motivos de su propia cosecha como los impromptus o el lied Skoolie. Diferenciaron sus cambiantes rítmicas y múltiples melodías líricas en el desarrollo de las modulaciones y ahí los Hamlet estuvieron especialmente afortunados. En el Scherzo supieron jugar con las frases imitadas, desveladas con riguroso humor.

El piano de Giacometti fue esencial en el resultado global del trío: es potente sin rudeza, es transparente pero cauto, es arrebatado pero controlado. Bajo ese techo sus colegas pueden sentirse bien seguras. El violín de Thompson es delicado en su sonido sin necesidad de volúmenes excesivos mientras que el cello de Jankovich se presiente alerta aun en los compases de espera. Un fragmento de Mendelssohn (su músico de cabecera) cerró la sesión con no pocos aplausos. Afinados y en afinidad.

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