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El naranjo como pasaporte a Venecia

El artista valenciano Cristian Gil expone en El Arsenal de Venecia tras ser seleccionado por el concurso Premio Arte Laguna, antesala de la Bienal - El joven aspira a ganar un premio de 7.000 euros por su gran escultura formada por raíces de naranjos

El naranjo como pasaporte a Venecia

El naranjo como pasaporte a Venecia

El amor por la fauna y la flora valenciana llevó a un joven de Albuixech a pasarse horas en un huerto junto a su abuelo, ideando estructuras compuestas por ramas y fango. Ahora, esta locura artística basada en el vínculo del ser humano con la naturaleza se ha concretado en un viaje en avión hacia Venecia, y pagando una tasa de equipaje especial. Concretamente, por una esfera de 3 x 3 metros hecha a base de raíces secas de naranjo. La instalación -de nombre Concentració -luce ya hoy en el prestigioso Arsenal de la ciudad italiana, el complejo arquitectónico donde se celebra cada año la Bienal de Venecia-. Su creador, Cristian Gil, es el único español elegido para la optar al Premio Arte Laguna, conocido como la antesala de la Bienal.

«Mi padre fue quien me animó a presentarme al concurso. A mí en un principio me daba vértigo», asegura el artista valenciano de 24 años, que finalizó sus estudios en Bellas Artes hace apenas tres años. Se presentó por la categoría «land art», dedicada a aquellos artistas que confeccionan obras relacionadas con el entorno. En ella compite con otros nueve artistas internacionales para llevarse el primer premio, dotado con 7.000 euros. Su «esfera» fue seleccionada por un jurado de expertos internacionales, entre los que se encontraba el valenciano Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

El certamen también reconoce el trabajo de los artistas con la concesión de cinco exposiciones en galerías de Sant Petersburgo (Rusia), Tel Aviv (Israel), Atlanta (Estados Unidos), Regensburg (Alemania) y Oporto (Portugal), y con la entrega de nueve residencias artísticas en centros de todo el mundo. Hoy se decidirá el premio de cada sección, y si Cristian Gil vuelve a hacer las maletas. La muestra comenzó esta misma mañana en el Arsenal de Venecia, con las obras de 125 artistas de cinco diferentes categorías.

Concentració recuerda a la estructura de una neurona y, según el artista, invita a reflexionar so­bre el concepto de «casa» y «nido». «La pieza parte del aprovechamiento de la misma naturaleza como recurso escultórico y a través del arte como medio de exploración», explica el artista.

Una grave enfermedad fue el punto de partida del trabajo artístico del joven, así como de su cambio de «perspectiva», ya que Gil vio en el arte y en el entorno una vía de escape terapéutica a su enfermedad. De hecho, ese es el objeto de estudio que ha elegido el valenciano a la hora de iniciar su doctorado en la Universitat Politècnica de València (UPV). «Mi enfermedad me motivó aún más a seguir experimentando con los elementos. Me siento en sintonía con ellos», confiesa el artista, que añade: «Rumiar sobre el lazo que une nuestro cuerpo a la naturaleza nos hace preguntarnos sobre nuestra propia identidad. Esa reflexión me hizo entender mi cuerpo como un elemento natural más, que nace, crece y muere. Y que a veces no sólo muere por envejecimiento, sino por enfermedad», reflexiona el joven.

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