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Ópera

"Hay que programar más ópera fuera de Les Arts y más música sinfónica fuera del Palau"

Francisco Valero-Terribas dirige a la soprano Carmen Avivar en La Rambleta en la versión de música de cámara de «La Traviata»

"Hay que programar más ópera fuera de Les Arts y más música sinfónica fuera del Palau"

El amor que Violetta siente por Alfredo trasciende escenarios; no entiende de cantidad de butacas ni de expectación mediática; porque se cuela en todos los estratos; es tan universal que llega a cualquier rincón y barrio de la ciudad. La Traviata, de Giuseppe Verdi, regresa a València, después del fastuoso desembarco que el imperio Valentino hizo en la ciudad en febrero en el Palau de les Arts. La obra del compositor italiano -basada en La dama de las camelias, de Alejandro Dumas- regresa de una forma más discreta pero no menos intensa.

Historia más condensada

Será el próximo viernes y sábado en La Rambleta cuando la Fundación Eutherpe, con la Orquesta de Cámara y Coro Eutherpe, pongan sobre el escenario la versión para orquesta de cámara de una de las óperas más representadas y más conocidas de la historia de la lírica. «Contamos la misma historia pero de una forma más condensada», avanza el director de orquesta valenciano Francisco Valero-Terribas, quien se pondrá al frente de este título, con la soprano Carmen Avivar en el papel de Violetta.

En dos actos (frente a los tres de la ópera original) y con una duración de alrededor de 150 minutos, esta versión semiescenificada saca a la orquesta del foso y la lleva al escenario, al que ya subió el pasado mes de enero en el Palau de la Música de València. Sin embargo, Valero-Terribas reivindica que la música clásica salga de los espacios habituales. «Nunca se ha programado ópera en Rambleta», recuerda el director de orquesta. «Ha sido un paso adelante para Eutherpe y para Rambleta; ofrecemos al público la posibilidad de tener ópera de primer nivel», explica Velero-Terribas, quien añade que «hay muchísima demanda y expectación» en las representaciones de este fin de semana.

El músico va un paso más allá y asegura que «no debería haber un lugar específico para la música clásica», dice en alusión a su universalidad. Y matiza: «Está claro que los grandes auditorios de València [Les Arts y el Palau de la Música] son imprescindibles, pero el que haya otros espacios y una red de auditorios amplia es igual de necesario». «Hay que salir de los circuitos, dejar los estereotipos y acercarnos al público; hay que programar más opera fuera de Les Arts y más sinfónica fuera del Palau de la Música; así se ofrecen más posibilidades al público; tanto al espectador melómano como al que tiene su primera toma de contacto».

En la misma línea se pronuncia la soprano valenciana Carmen Avivar, protagonista de La Traviata de La Rambleta y miembro del Cor de la Generalitat. «La ópera no debe quedarse en los grandes escenarios, hay que acercarla a todos los ciudadanos y aprovechar los espacios que tenemos: en Rambleta los precios son muy asequibles y es una muestra de la generosidad tanto de Eutherpe como de Rambleta», señala la soprano. Avivar También participó en las representaciones de La Traviata de Valentino en el Palau de les Arts. Su Violetta, avanza, es «dulce, llena de emoción pero también de fortaleza; una mujer que podríamos trasladar a nuestros días», señala. Para preparar su papel explica que ha leído la obra de Dumas y se ha basado en experiencias propias y ajenas. «Cuentas con un bagaje emocional para llevarlo a tu terreno», sostiene. Avivar asegura que Violetta es para ella «un personaje soñado y que requiere un dominio vocal y escénico muy importante, la soprano siempre es la heroína de la ópera», añade.

Una Traviata en l´Albufera

En conjunto, Valero-Terribas asegura que la producción es «redonda y flexible; con un hilo conductor y trama muy cuidados». Con esta Traviata ha querido recoger «distintas sensibilidades», aunque asegura que no se ha fijado en ninguna producción anterior. Incluso se pregunta, en cierto tono humorístico: «¿Por qué no una Traviata ambientada en l´Albufera? Mientras la historia sea fiel, cualquier escenario es bueno». Eso sí, el célebre brindis «debería ser con horchata».

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