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Entrevista

Manuel Muñoz Ibáñez: "La ampliación natural del Museo de Bellas Artes es el Convento de la Trinidad"

«El Código de Buenas Prácticas suena muy bien, pero desde mi punto de vista no funciona»

Manuel Muñoz Ibáñez, en la biblioteca de la Academia, en una imagen de archivo.

Manuel Muñoz Ibáñez, en la biblioteca de la Academia, en una imagen de archivo. m.á. montesinos

El sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein alerta a no meter la mano en una máquina en funcionamiento porque te la corta, pero cuando se detiene cuestionarse qué cosas no funcionan bien. Manuel Muñoz Ibáñez (València, 1943) reúne la condición de científico, licenciado en Medicina y Cirugía, y humanista, doctor en Filosofía. Escritor, divulgador y gestor público accedió a la presidencia de la Academia en 2015.

¿Cómo está?

Por fortuna, perfectamente. He permanecido en mi casa, he trabajado bastante, terminando un libro que voy a publicar a fin de año, un texto de investigación para «Archivo de Arte Valenciano». He leído libros muy diversos de: Sami Naïr, Darío Fo, Stefan Zweig, Éric Vuillard y Ángeles Caso. Diariamente he teletrabajado con nuestros colaboradores habitualmente presenciales, y hemos respondido a todos los informes solicitados por las instituciones, que han sido cuatro, algunos, importantes.

Además de presidente de San Carlos es médico-cirujano. ¿Qué piensa de todo lo que hemos pasado y lo que nos queda por pasar?

Ha sido una experiencia dramática por la enfermedad, pero, asimismo, por la desatención que han sufrido muchos mayores, que sin el tratamiento necesario y merecido, muriendo a millares. Si en este país hubiesen fallecido en semejantes condiciones de abandono, solo la décima parte de niños, se hubiese provocado una enorme conmoción general. Como médico, considero que, tanto unos como otros merecen, exactamente el mismo respeto y semejante atención. Se debería hacer una autocrítica profunda y minuciosa de orden moral y político al respecto. Solo si se revisa la ética de nuestra historia inmediata, podremos mejorar el futuro.

La Real Academia de Bellas Artes es la entidad cultural más antigua en activo. ¿Qué papel debe jugar la cultura en la pospandemia?

La cultura es la consecuencia de la creatividad humana, y debe sentirse como fuente de experiencia y de conocimiento. Contribuirá al establecimiento de puentes para la comprensión y el entendimiento entre los pueblos, lo que será absolutamente necesario.

Por cierto, la Academia es la que más obras ha incorporado al Museo de Bellas Artes.

En los últimos cinco años la Academia ha visto muy incrementado su patrimonio, que se ha depositado en el museo. Concretamente 199 obras en los últimos cinco años. Han sido varios los fondos muy importantes: 24 esculturas de Octavio Vicent, (de ellas, 23 bronces); 114 obras de Ernesto Furió (entre ellas 78 planchas originales); 22 fotografías de Joaquín Collado; 4 fotografías de José Aleixandre, pero, además, cuadros de Muñoz Degraín, Ignacio Pinazo, Joaquín Agrasot, Paul Brill, Manuel Barrón, Juan Genovés, José Mª Yturralde, Rafael Armengol, Joan Cardells, Javier Calvo, Javier Chapa, José Saborit, Eva Mus, Martí Quinto, y quince más de los premiados en el Concurso Nacional que convoca anualmente la Academia. Asimismo, partituras manuscritas de Mª Teresa Oller, Antón García Abril, o Luis de Pablo.

Juan Genovés fue uno de los últimos donantes.

Sí, una de sus obras más importantes: «La Calle», de 1968, estaba depositada en el museo, pero él conservaba su propiedad, al no poderla vender en su día (siendo director Felipe Garín Llombart) por tener una exclusiva con la Galería Malborough. Cuando en 2017 lo nombramos Académico de Honor, la donó a la Academia, después de pedir el visto bueno de su hijo, porque se la había otorgado en testamento. Ambos fueron muy generosos, y ahora los valencianos podremos disfrutar para siempre de una obra tan relevante que, de no haber sido así, en este momento hubiera viajado a Suiza o Inglaterra. Actualmente está depositada en la Presidencia de la Generalitat.

En unas semanas, Carlos Reyero cumplirá un año al frente del Museo de Bellas Artes. ¿Cómo van las relaciones Museo-Academia?

Excelentes, Carlos Reyero es un hombre preparado, encantador, con el que tengo una relación fluida y directa. La Academia tiene depositadas 15.400 obras de su colección, en el museo. Actualmente tenemos una magnífica exposición conjunta: «José Ginés: La Matanza de los Inocentes»; y tenemos en marcha otra para octubre sobre los aguafuertes de Piranesi, en colaboración también con la Escuela Superior de Arquitectura. La Academia posee 680 grabados del autor, la más importante colección de España tras la de la Biblioteca Nacional. Y este año se celebra su 300 aniversario. A través de estas fluidas relaciones, creo que la dirección general de Patrimonio ha llegado a comprender que la Academia es un núcleo científico muy importante para el desarrollo futuro del museo.

¿Veremos la necesaria ampliación del museo?

Me gustaría, pero vamos a entrar en una época económicamente difícil. Una vez se limitó el excelente proyecto inicial de Gómez-Ferrer, a mi juicio, el sitio natural de la ampliación debería ser el Convento de la Trinidad.

¿Qué necesita el Museo de Bellas Artes para renacer?

El definitivo proyecto museográfico, adecuar la plantilla de conservadores y restauradores, inversiones para mejorar la colección, para hacer exposiciones temporales, para proyectos de investigación, y compartir iniciativas con otras instituciones, si bien, especialmente, con aquellas que le puede proporcionar la Academia

¿Qué le parece un nuevo concurso para elegir al director del IVAM?

Mire, todo eso del Código de Buenas Prácticas, suena muy bien, pero desde mi punto de vista, no funciona. Porque mucha gente competente no se va a presentar, a riesgo de que la evalúe un jurado, y que, aunque se prevea, después no se conserve la confidencialidad. Un conseller debería proveerse de asesoramientos suficientes para elegir a un buen candidato entre los expertos internacionales. Después, proponerlo a un Consejo Rector que se vea dotado de capacidad real. Si se desestima, se razona y se propone a otro.

¿Tiene relación con el IVAM?

He sido miembro del Consejo Rector del IVAM durante seis años. Mantengo una relación cordial con su actual director, que siempre me ha parecido un hombre riguroso y competente. La mayor parte de la colección fotográfica de la Academia está depositada en el IVAM. Y lo visito asiduamente.

Muchos desconocen que la San Carlos dispone de buenos fondos de arte moderno.

Efectivamente, tenemos una colección magnífica. Ya le he apuntado cómo se ha incrementado en solo 5 años, y la vamos a ampliar. Desde que Felipe Garín en 1968 compró a cargo del Estado, una estupenda colección de arte contemporáneo, la Academia la ha incrementado constantemente. Creo que el museo debería integrar el arte moderno como ocurre en tantos otros del mundo, porque, a la velocidad que vamos, dentro de cuatro días va a entenderse como «clásico».

2021 se ha declarado Año Berlanga. ¿Alguna sugerencia?

Berlanga ha sido una pieza fundamental en la cultura europea, y me parece una iniciativa magnífica. La Academia tiene una sección de Imagen. Propondremos a la Junta General iniciativas para integrarnos activamente en el proyecto, a través de actividades propias. Como sugerencia personal, si aún estamos a tiempo, creo que la falla del Ayuntamiento debería dedicarse a los personajes y a la obra de Berlanga.

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