Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una sinfónica arraigada en la tierra

Godella acoge el domingo el primer concierto de la Moonwinds Simfònic, una formación con miembros de la Moonwinds Ensemble, antiguos músicos de la Orquestra de l’Horta Nord y estudiantes de conservatorio

Maestros y estudiantes dirigidos por Joan Enric Lluna en Godella. b.traver

Quizá no haya actualmente en la Comunitat Valenciana un proyecto musical más innovador e intergeneracional que el que se presenta este domingo en el Festival de Música de Cámara de Godella. El Capitoli acoge a las 19.00 horas el concierto de Moonwinds Simfònic (MWS), una nueva formación en la que convergen y se unifican otros tres proyectos: Moonwinds Ensemble, uno de los grupos de viento más prestigiosos de toda Europa; varios miembros de la ya desaparecida Orquestra de l’Horta Nord, muchos de ellos profesores en distintos conservatorios, y los alumnos de estos. Y detrás de todo ello, el clarinetista, director de orquesta, organizador y pedagogo Joan Enric Lluna.

Después de 25 años trabajando en Londres, Lluna volvió a su tierra para formar parte de la Orquestra de la Comunitat Valenciana y aprovechó para impulsar en su pueblo, Godella, una iniciativa musical que ya es una de las citas ineludibles para los melómanos valencianos. «El objetivo del Festival de Música de Cámara ha sido, por una parte, acercar esta música a la gente para que deje de tener esa imagen elitista que no tiene sentido. Y por otra, dar la oportunidad a los estudiantes de música para estar al lado de las figuras internacionales que vienen a tocar aquí».

De esta forma, el festival incluye en su programación talleres entre músicos profesionales y estudiantes y un concierto de clausura en el que tocan todos juntos. Este año, por las consabidas razones pandémicas, el festival no se ha celebrado pero sí se programó el concierto de clausura.

Convocatoria por Whatsapp

«Como no habíamos hecho el curso, se me ocurrió contactar con mis antiguos compañeros de la Orquestra de l’Horta Nord -explica Lluna-. Tenemos un grupo de Whatsapp y se me ocurrió preguntarles que qué les parecería juntarnos de nuevo. En 20 minutos dijeron que sí. Era un proyecto muy bonito y volver a juntarnos ha sido muy ilusionante. Y ellos mismos me propusieron incluir en la actuación a sus alumnos».

De esta forma, la MWS que inicia su carrera este domingo está compuesta por 40 músicos, varios de ellos de entre 16 y 20 años. «La primera frase que les dije a los más jóvenes cuando empezamos los ensayos -recuerda el director artístico- fue que los iba a tratar como gente mayor para que comprobaran lo que es ser músico, que es disciplina, exigencia, y están respondiendo muy por encima de las expectativas. Les recordé una frase que dicen los ingleses que es “puedes llegar más allá de lo que tú piensas”, y este es el objetivo».

El entusiasmo en la nueva formación sinfónica valenciana lo ponen los jóvenes y también los miembros de aquella Orquestra de l’Horta Nord que se formó en 1990 para acoger a los cada vez más numerosos músicos de cuerda que formaban parte de las sociedades musicales de la comarca. Pero la base artística la aporta la Moonwinds Ensemble, una formación creada por Lluna con la voluntad de reunir a destacados intérpretes de instrumentos de viento para formar un grupo estable de música de cámara.

Su intención es acercar al público una nueva visión de esta familia musical, que cuentan con un amplio repertorio y unas cualidades sonoras únicas, a la vez de disfrutar de una arraigada tradición en la cultura mediterránea.

«De esta forma -sigue el clarinetista- hemos logrado juntar tres niveles de músicos: los de más experiencia, los que tienen una trayectoria internacional y los que están formándose y que al estar al lado de estas referencias crecen de una manera enorme».

El concierto del domingo en Godella será el primero de la Moonwinds Simfònic pero el proyecto nace con vocación de continuidad. «Para montar el programa de domingo estamos tres fines de semana ensayando, y desde mitad de septiembre hay un grupo de profesores preparando con los jóvenes», señala Lluna, quien subraya además que los nuevos tiempos marcados por el coronavirus favorecen un proyecto como éste.

«Mi experiencia en Moonwinds o en la Orquesta de Cadaqués es que son formaciones con músicos de élite fantásticos pero que son complicadas de juntar o planificar porque cada uno trabaja en un país distinto. Con lo que está ocurriendo con el coronavirus me he planteado que no podemos perder el nivel artístico pero hemos de hacerlo con un producto arraigado al lugar en el que estamos. Y nosotros estamos en València. Aquí hay músicos fantásticos y generosos con ganas de involucrarse en proyectos como éste, y jóvenes con talento en busca de oportunidades como ésta».

Compartir el artículo

stats