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Bacalao arquitectónico en Las Naves

Una exposición explora la "genética matemática" que comparte la música techno con una treintena de edificios modernos de València

Bacalao arquitectónico en Las Naves |

Bacalao arquitectónico en Las Naves |

Una de las cosas que tienen en común el recuerdo de la «ruta del bakalao» y la arquitectura brutalista es la mezcla de rechazo y atracción que ambos fenómenos provocan en el común de las personas. Así lo entiende la doctora y profesora de arquitectura, Débora Domingo, y lo transmite en un nuevo proyecto que se dedica a analizar la «erótica» de la música techno en una treintena de edificios de València.

Ojo, no se trata de un estudio sobre la arquitectura de la ruta. Es un «divertimento» (así lo califican sus autores) que relaciona de forma intuitiva la «genética y elementos comunes» de la música electrónica y de edificios como la Escuela de agrónomos, la Universidad Laboral de Cheste, la nueva y la antigua Fe, las Bodegas Vinival, las Torres Turia o l’Espai Verd.

«Erótica Techno en la arquitectura valenciana» nació como un libro con textos de Debora Domingo y el también arquitecto Mario Montesinos, y fotografías de Ricardo Ruíz. La publicación del colectivo Valencia Techno Culture ha devenido ahora en una exposición impulsada por World Design Capital València que ayer se inauguró en las Naves y en la que las fotografías se exhiben acompañadas por una composición musical a cargo de los DJ de Barraca Domen (Alberto Doménech) y Sou Allen (Soraya Martín). Además, fotos y música han sido deconstruidas para la ocasión por Sergi Palau en una videocreación con la que concluye la muestra.

Bacalao arquitectónico en Las Naves |

Tal como explicaban los directores de la exposición, Daniel Escobedo y el propio Ricardo Ruiz, el proyecto explora la «subjetiva relación erótica» entre la arquitectura moderna valenciana y la música techno a través de la «genética matemática compartida». Defienden que el proceso de creación de edificios y melodías vienen definidos por el ritmo, el patrón, la repetición, la sinceridad y la contundencia formal basada en la repetición

El diseño de la exposición también reproduce el ritmo machacón que comparten techno y arquitectura moderna. «Hemos querido trasladar ese nexo entre ambas artes a través de la colocación de las imágenes -indicaban ayer sus responsables-. Son fotografías monoespaciadas, con un mismo espacio entre caracteres y colocación en bandera para que recorrer la muestra sea como atravesar las crujías de un edificio o seguir el golpe de bajo de una canción techno».

La composición de Domen y Sou Allen que acompaña en bucle a los visitantes incide con su sonido industrial en esta «conexión genética» entre arquitectura y música. «Nos hemos inspirado en el proceso de construcción de un edificio y también un homenaje a los trabajadores, que son los que al final dan visibilidad a la obra arquitectónica. Igual que en un proceso arquitectónico, hemos querido marcar el inicio, el desarrollo y el desenlace, con un principio contundente porque los cimientos han de ser duros, después se maquilla un poco y el final es relajado».

Bacalao arquitectónico en Las Naves | RICARDO RUÍZ

Además de «divertimento» el proyecto de Valencia Techno Culture tiene un importante componente reivindicativo de un patrimonio tan llamativo como poco valorado. Otro elemento común entre la arquitectura moderna y el techno -apuntaban los responsables de la muestra- es su carácter internacionalista, lo que no impide que en el caso de los edificios que aparecen en la exposición se adivinen unas «particularidades locales» que tienen que ver con el clima, el tipo de material utilizado o el carácter de la gente que los crea y los habita. «Las arquitecturas nórdicas, por ejemplo, son más frías, y aquí tenemos un edificio como el de la Pagoda en la que los vecinos plantan en los balcones y crece el verde. En el bruto hay como una amabilidad más humana», señalan.

El nexo entre arquitectura moderna y techno que se explora en la exposición es, como queda dicho, completamente subjetivo. Como indican Ricardo Ruíz y Daniel Escobedo, lo más parecido a una relación «objetiva» serían las investigaciones de Iannis Xenakis, que fue compositor de música electrónico y discípulo de Le Corbusier.

Bacalao arquitectónico en Las Naves

Otra relación, explican, la podríamos encontrar en los inicios del techno en el Detroit de los 80 asociados a las naves abandonadas por la industria automovilística que hacían las veces de club. En la València de los 80, la del «bacalao» antes del «bakalao», la experiencia musical tendría un carácter mucho más optimista y hedonista por lo que la arquitectura en la que se desarrollaba huía de los «lenguajes matemáticos» de la arquitectura moderna.

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