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Teatro
Entrevista Alberto San Juan Actor

Alberto San Juan: "Crecer es ir desnudándose de los disfraces"

El cofundador de Animalario vuelve a las tablas con su recital 'Te quiero, Benedetti' junto a Fernando Egozcue

Alberto San Juan.

Alberto San Juan, acompañado del músico Fernando Egozcue, brindará este martes en Palma de Mallorca a las 19 horas un recital en honor a la poesía de exilio de Mario Benedetti pero también a autoras como Cristina Peri Rossi o Julio Cortázar,'Te quiero, Benedetti'. Con este recopilatorio, el actor madrileño rinde homenaje a algunas de las voces más sobresalientes de la literatura crítica latinoamericana de los 70 y nos sumerge de lleno en la piel de aquellos hombres y mujeres que a raíz de la dictadura dejaron atrás su hogar y ante un futuro incierto cultivaron una lírica comprometida, subversiva y desgarradora.

¿ Por qué decide rescatar ahora a Benedetti? 

Esto surge a partir del aniversario de la muerte de Benedetti, en ese momento nos encargaron un recital homenaje a él en Valencia donde hablamos del doble exilio de quienes huían de la dictadura franquista en el 1939 y cruzaron el Atlántico hacia Latinoamérica y más adelante los hispanoamericanos cuando se exilian a Europa para huir de las dictaduras militares del Sur en su mayoría. En el recital tenemos a Mario Benedetti y a Cristina Peri Rossi pero también están Cernuda o María Zambrano, todos ellos nos transmiten como éste doble exilio cambia la vida de una persona hasta convertirla en otra.

Ha mencionado que en el recital incluye obras de Cristina Peri Rossi. Ella afirmaba en Estado de exilio que « la misión del exiliado es luchar contra la mala memoria» ¿ Recuperando sus poesías busca recordar lo que ocurrió en parte de Latinoamérica y en su propio país?

Todo lo que se haga para impedir el olvido es fundamental y siempre urgente en nuestro país porque son muy pocos los que quedan vivos de entonces para contarlo. En España tenemos un problema muy gordo con la memoria porque no hay un consenso sobre la rebelión militar de julio del 36, no se habla de que aquello fue un ataque hacia una democracia legítima y supuso el triunfo de una dictadura.

¿Se siente cerca de Benedetti?

Sí, yo me siento cerca de él a través de sus escritos, es lo que ocurre con quien publica obra ya sea a través de la literatura, la música o cualquier expresión artística. Hay una obra de Hojas de hierba de Walt Whitman donde dice »esto que tienes entre las manos no es un libro, soy yo que te está hablando en este momento a ti», ahí el autor de alguna manera sigue vivo. En ese sentido me siento cerca de Benedetti porque me une a él su visión del mundo, su ternura, su comprensión y su humor en alguien que tuvo un fuerte compromiso político.

¿ Durante la preparación de los recitales está conectando con partes de sí mismo que antes desconocía?

Cada vez estoy intentando conectarme con el público pero a través de mi. Crecer es ir desnudándose de todo lo que sean disfraces, y si se usan, que sea para divertirse y no para ocultarse. La novedad es ser el único actor en escena, únicamente con el guitarrista, ambos estamos constantemente intentando conectarnos con la gente.

A los autores que recita les une un sentimiento de lucha vital contra una dictadura que reprime voces y censura la cultura. ¿En España tras la dictadura ha cesado la censura?

 No ha parado de haber censura y prueba de ello es que Pablo Hasél está en la cárcel por cantar unas canciones que pueden parecer agresivos pero no deja de ser una opinión. Es inaceptable meter en la cárcel a alguien por eso, cuando tenemos al ex ministro del PP, Jaime Mayor Oreja, diciendo que el franquismo fue un tiempo de extraordinaria placidez.

¿Y autocensura?

Hay un ambiente muy tenso y muchísimas personas tienen miedo a perder el puesto de trabajo, tener dificultades en su campo profesional cuando su trabajo es público. Hay cierto reparo en que se pueda decir algo que perjudique la trayectoria laboral.

¿En España vivimos en un tiempo de exilio silencioso?

Habría que calcular cuanta gente se ha ido de España después de la crisis de 2008, cuantos licenciados, universitarios y doctorados han tenido que abandonar el país.

Peri Rossi también habla de exilio interior y exterior ¿Se puede estar exiliado de uno mismo?

El viaje en la vida es conectar con la esencia que compone a todo ser humano, irse quitando máscaras, personajes que uno va adoptando consciente o inconscientemente para sobrevivir. Lo que cuentan muchas de estas voces literarias exiliadas es que después del exilio no se vuelve a ser el mismo vives con un desgarro o una herida que no se acaba de cerrar nunca. Esto te enriquece y te amplía pero también como decía Peri Rossi, "partir es siempre partirse en dos" .

Dice Benedetti en Viento del exilio que » lo raro es que a pesar de mi desamparada expectativa no sé qué dice el viento del exilio». ¿Con la pandemia vivimos en perpetua incertidumbre al mirar al futuro?

En todo caso al contrario, se estrecha la incertidumbre porque sabemos que cada día estamos más cerca del desastre y del fin de nuestra existencia como especie, a raíz del contexto social que ha provocado la pandemia. El funcionamiento de la sociedad humana es insostenible, si no cambiamos en 50 años esto colapsa porque vivimos en una economía capitalista voraz y depredadora.

Recordando a José Martí, Benedetti dice que "la verdad es una patria, patria es humanidad". ¿Qué es la patria para usted?

La entiendo como un ligazón que para mi tiene que ver con el barrio, el pueblo, la familia, con una sensualidad referida a unos colores, sabores, un paisaje. La patria en un sentido de himno y bandera no me interesa lo más mínimo, lo detesto.

Leer a Benedetti, Peri Rossi o a Belli, ¿Nos aporta claves para entender el presente?

A ellos y a Cervantes porque el problema de la existencia del poder y por tanto del abuso del mismo existe desde hace muchos siglos y es un asunto no resuelto. Todavía nos organizamos en torno a un poder que nos gobierna en vez de aprender a gobernarnos por nosotras mismas o en conjunto. Aunque lo llamemos democracia, ni tu ni yo podemos decir nada sobre cómo gestionar la vivienda en España, no existe nuestra voz ni tenemos ninguna influencia al respecto. 

¿Qué dirían Benedetti o Cortázar si levantaran cabeza y vieran el mundo de ahora?  

Creo que no cambiarían mucho su discurso. El problema de la existencia del poder y la necesidad de emancipación sigue vigente. Con una novedad, hoy el poder ha puesto el ecosistema al borde del colapso.

Edward Said explicaba que con el exilio y la crisis desencadenada por el desarraigo político, se da una combinación de creatividad y tristeza en la forma de narrar los sentimientos. ¿El dolor y el desgarro pueden resultar más positivos que la felicidad para que aflore la creatividad? 

No. En absoluto. Más, no. En mi caso. Pero a la vez, en la medida en que el dolor también forma parte de la vida, también es fuente de creatividad.

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