Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las jóvenes valencianas leen más

El informe sobre lectura de la fundación FULL confirma el predominio de las mujeres como lectoras de libros y que, a pesar de que prima la lectura por placer en castellano, el porcentaje de lectores en valenciano ha crecido un 81,1 % en una década

Getty Images

Mujer, de entre 14 y 34 años, con estudios universitarios y residente en la ciudad de València. Este es el perfil de la persona que con más probabilidad podremos encontrar leyendo un libro, seguramente en castellano. La probabilidad de encontrar un lector habitual de libros en valenciano es más grande entre hombres menores de 35 años, con estudios universitarios y residentes en las zonas de Alcoi-Gandia y en la de Castelló. Solo el 2,9 % de la población lee «habitualmente» en valenciano, pero el 44 % lo hace «ocasionalmente».

Según el informe de hábitos de lectura y compra de libros en la Comunitat Valenciana en 2020 realizado por la fundación FULL, el porcentaje total de lectores se sitúa en el 96,3 % entre la población de más de 14 años, un indicador que ha aumentado un 7,2 % en la última década. La lectura de volúmenes encuadernados ha crecido un 14 % en una década, por encima de la media española. El 91,9 % de la población mayor de 14 años asegura leer al menos una vez a la semana. Hay más proporción de lectores entre los hombres que leen periódicos, páginas web, blogs, foros y cómics, mientras que entre las mujeres hay más que leen libros y revistas.

Por todo ello, según FULL, podemos concluir que «los valencianos sí leen», especialmente prensa (72,8%) y libros (69%). «Contrariamente a los tópicos y los prejuicios de algunos adultos, el sector por edad que más lee es el que comprende precisamente a los ciudadanos entre 14 y 34 años (un 98,8% se declaran lectores)», defiende la fundación.

«Las prácticas culturales se encuentran inmersas en una transformación profunda -explica el catedrático de Sociología de la Universitat de València, Antonio Ariño-. El cambio más relevante tiene relación con la digitalización de contenidos, pero estos también cambian propulsados por nuevas formas de interacción social y por las incertidumbres que planean sobre el futuro inmediato». Ariño se fija también en que la «la unanimidad de la población entrevistada para el estudio no ofrece discusión: la inmensa mayoría lee para entretenerse (90%) y, por eso mismo, el contenido preferido es la novela y el cuento (73%)».

Dari Escandell, profesor del Departamento de Filología Catalana de la Universitat d’Alacant recuerda que a pesar de que la lectura por placer es, «en términos generales, en castellano, hay que advertir que el porcentaje de quienes leen habitualmente u ocasionalmente en valenciano sube hasta un 81.1% (un incremento de casi cuatro puntos en comparación a 2018)». Los preadoslescentes, indica Escandell, perciben mayoritariamente la lectura como una actividad «emocionante y estimulante» que se va volviendo más «pragmática» conforme pasan los años.

Sobre la actitud de las valencianas ante la lectura, Dolors Pedrós, responsable de Edicions 96, confirma el «predominio de las mujeres como lectoras de libros» pero apunta que «sería interesante analizar otros aspectos como su proyección en la creación literaria o el aumento continuado de cargos femeninos en lugares de responsabilidad dentro del sector del libro». «Cuando el primer día de curso de la asignatura de Literatura Catalana Infantil pregunto por las escritoras que recuerda el alumnado, a pesar de que en los últimos cuatro cursos la nómina se ha ampliado y ya son capaces de mencionar a Maria Mercè Marçal y a Isabel-clara Simó, tengo la sensación que la cosa no ha avanzado mucho y que la continúa encabezando Mercè Rodoreda», advierte Lliris Picó, escritora y profesora de la UA.

Respecto a la lectura en valenciano, Joan Borja, profesor de la UA, destaca que «donde más se leen libros en valenciano es también donde la gente lee más libros en términos absolutos». Y el periodista Adolf Beltran concluye tras el informe que «ha llegado al momento de involucrar sistemáticamente en la política de fomento de la lectura los ámbitos comarcal y municipal y en el mundo de la empresa y el trabajo» porque «las prácticas lectoras son imposibles de discernir de las situaciones sociolingüísticas preexistentes».

Compartir el artículo

stats