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El Diluvi: "Era momento de dar el paso y mostrar que tenemos cosas que decir más allá de Ovidi"

«Sigue habiendo personas que creen estar por encima de las demás y otras a las que nos toca estar debajo y que no solemos conformarnos»

Flora Sempere, Andreu Ferré, David Payà, Lluc Llorens, Txus Rodríguez y Dani Garcia son El Diluvi. Andreu Gómez

El Diluvi cumple 10 años, y sin perder la raíz, ha decidido independizarse del padre (Ovidi Montllor), actualizar su sonido y mirar al presente. De ahí que su nuevo disco se llame así, ‘Present’. «Nos gustaba mucho el simbolismo de ‘Present’. Es una palabra polisémica en la que todos los significados se adhieren a lo que queríamos decir en el disco -explica David Payà, voz y violín de la banda-. Llevamos 10 años de Diluvi, estamos presentes, reivindicamos el momento en el que estamos porque, a pesar de todo, es muy bueno».

Diría que es un disco menos folk y más otras cosas.

Puede que sí. Al final es como una evolución que empezamos desde el primer disco, desde que grabamos con los instrumentos que teníamos y un cajón porque no teníamos ni batería, hasta ahora que hemos ido abarcando nuevos estilos. Pero sí hay un punto en el que los orígenes están ahí y tenemos las raíces claras.

¿Escorarse hacia el pop es necesidad o curiosidad?

Siempre nos ha gustado el juego de mezclar estilos. En Junteu-vos ya experimentamos con guitarras eléctricas y sintetizadores, pero no pudimos profundizar mucho porque todo iba muy rápido. Para este disco, gracias a la pandemia, pudimos estar tres meses trabajando cada canción con mucho cuidado y mucho cariño. Pudimos crear sin prejuicios. Son todo instrumentos orgánicos pero con efectos para jugar con transformar nuestro sonido. Por eso puede que se aproxime al pop.

¿Buscan así llegar a un público más amplio, a ese público joven que llena los festivales y que muestra cierta fobia a los etiquetajes?

No, no es por la gente. Siempre hemos intentado hacer lo que nos pedíamos nosotros mismos. Es más una cuestión de experimentación grupal, de la necesidad de dar un paso más y crecer por nosotros mismos. Las letras también están más trabajadas que nunca, hemos puesto mucho esfuerzo en cada verso y queríamos que la música la acompañara bien. Hemos buscado lo que le viniera bien al sentimiento de cada canción más que si va a gustarle a la gente o no.

En El Diluvi siempre han convivido dos almas, la reivindicativa y la íntima. Me da que esta vez ha tenido más peso la segunda.

Es un disco más sentido y más sincero, nos mostramos cómo somos y cómo pensamos. También queríamos dejar patente que, aunque empezamos haciendo canciones de Ovidi Montllor, El Diluvi ya es mucho más que eso. Al desnudarnos más, las canciones son más sentidas. Y sí, puede que sea más íntimo que nunca pero también más combativo. Nos hemos mojado más que en cualquier otro disco.

¿Es más importante el amor a la tierra o el amor a la persona?

El Diluvi creemos ante todo en las personas. Pero las personas son el lugar en el que viven y lo que hacen para mejorar el lugar en el que están. El querer lo entendemos como algo colectivo, como cuidarnos todos y todas, querer a la tierra desde el querer a uno mismo y a los demás.

Ante la urbanización excesiva de la costa, proponen «un diluvi i una DANA que el revente tot» ¿Un término medio no se puede?

Cuesta que la gente reaccione. A veces una buena sacudida va bien para darnos cuenta de lo que realmente importa.

Recuperan el «hi haurà un dia que no podrem més i llavors ho podrem tot...» de Estellés para criticar la violencia hacia las mujeres, los inmigrantes o las personas que nos cuidan. ¿Cambian las luchas pero no los motivos?

Cambian las formas de luchar, pero la lucha es la misma desde hace siglos. Siempre ha habido personas que se creen por encima de las demás y otras a las que nos ha tocado estar debajo y que no solemos conformarnos. Ahora tenemos más herramientas para difundir nuestros mensajes y, al mismo tiempo, más dificultad para salir a la calle y defenderlos.

¿Por qué estas luchas son ahora más personales para ustedes?

Porque hablamos más desde nuestras vivencias. Hemos visto compañeras desahuciadas y vivimos la precariedad cada día en nuestros trabajos.

Y en estos diez años, ¿qué luchas ha ganado El Diluvi?

Es complicado de cuantificar, y más desde un grupo de música. Pero para nosotros es siempre una victoria que alguien se plantee una duda a partir de una canción nuestra. Remover conciencias y hacer pensar. O gente que ha descubierto a Ovidi gracias a nosotros. Esa es otra victoria, darle voz a las personas que no tienen y que llegue más el espíritu crítico.

Este es el primer disco de El Diluvi sin canciones de Ovidi. ¿Por qué?

Para el mensaje de este disco quedaba un poco fuera de lo que queríamos englobar en el presente. Decidimos que ya era momento de dar un paso más y demostrarle a la gente que El Diluvi tiene muchas cosas que decir más allá de Ovidi Montllor.

Ha sido como independizarse, irse de la casa del padre.

Como dice Andreu, el Diluvi hemos salido del paraguas que nos daba Ovidi Montllor.

¿Hay que empezar a superar las referencias de siempre?

No es superarlas, al revés: hay que darles el valor que merecen y tenerlas presente en la medida de su importancia. Pero no solo hemos de quedarnos ahí. El País Valenciano tiene una riqueza muy grande, y por eso también hemos cantado a Ausiàs March o a Maria Mercé Marçal… En «Foguera» hemos usado referentes de canciones que están en la memoria colectiva valenciana, como la «Malaguenya de Barxeta» o «La flama» de Obrint Pas… Eso es lo que hay que remarcar, que la cultura abarca muchas ramas.

Si alguien hiciera otra «Foguera» de aquí unos años, ¿qué canción de El Diluvi incluiría?

No sé. Quizá alguna del ‘Alegria’, «I tu, sols tu»… O «Miseria i amor», «Tremole»… Tenemos unas cuantas canciones que cuando las tocamos en directo alucinamos por cómo la gente las ha convertido en un himno.

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