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El thriller que escondía la Riada

El rodaje se lleva a cabo estos días en Sueca, Sagunt, València y la antigua fábrica Elcano de Manises

La actriz valenciana María Caballero.

No ha dejado de llover desde la semana pasada. Pero mientras todos nos quejamos por la falta de sol, el equipo de la directora Inés París está saliéndose con la suya. Están en València para rodar una película basada en la Riada de 1957 y parece que la ciudad está poniendo de su parte. «No creas, no siempre es bueno que llueva tanto, incluso para una película sobre este asunto. Aunque solo por la parte fotográfica lo estamos disfrutando muchísimo», comenta la valenciana, directora de La noche que mi madre mató a mi padre (2016) o Manzanas, pollos y quimeras (2013).

«Tenemos imágenes brutales, pero estamos reventados tan solo tres días después del inicio del rodaje», señala París. El rodaje de Olvido, que así es como se llama esta película de ficción basada en la Riada, durará unas seis semanas en el centro de València, Sueca -para rodar en el Xúquer-, Sagunt y en la factoría de la Empresa Nacional Elcano de Manises, construida entre los años 40 y 50 para fabricar los motores de grandes buques. Para el set han contado con tranvías de la época y coches del ejército.

La película se basa en la investigación de Olvido Granell, una joven periodista que en mitad de la tragedia que vive la ciudad, intenta averiguar el móvil de una serie de asesinatos. «Ella es periodista en una época muy dura, cuando las mujeres no podían estar en la Escuela de Periodismo. Tenían que entrar en este mundillo por la puerta de atrás, como secretarias, y si escribían tenía que ser sobre asuntos considerados ‘domésticos’», explica el guionista de la película, el valenciano Fermín Palacios.

La directora
Inés París.  l-emv

La directora Inés París. l-emv carla melchor. valència

La trama arranca unos días después de la Riada, durante la llamada «Batalla del Barro», que se refiere al periodo en el que el ejército intentó liberar a la ciudad del fango provocado por el desbordamiento del río. Para su investigación, Olvido cuenta con la ayuda de Joaquín Caplliure, de la policía armada. «Estaba cansado de la motivación del asesino en serie y me apetecía encontrar un antagonista un poco distinto», señala el guionista.

«El nombre de la película hace referencia a lo que supuso la Riada en la actualidad española. El régimen franquista minimizó el impacto de lo que había pasado porque era un momento muy malo de la dictadura, donde además, València era apartada sistemáticamente», explica el periodista, que ha estado durante un año visitando residencias de ancianos para dar con testigos de la Riada y consultando la prensa de la época, como las crónicas del periódico Levante-EMV. «Diría que estudié Periodismo por mi fascinación sobre la Riada. De hecho, la protagonista es la encarnación de lo que a mí me hubiese haber hecho en la profesión. Me sorprendía muchísimo que no hubiese ninguna película sobre el tema porque la tragedia configuró urbanísticamente la ciudad».

Esta es la primera vez que Inés París dirige un proyecto sin un guion de su autoría. «Para mí, la Riada representa uno de los recuerdos más antiguos de mi infancia. En los 60, el recuerdo de esta tragedia estaba muy vivo. Me acuerdo que mis padres me sacaron de la escuela en una ocasión porque llovía mucho. Se vivía con miedo». París es una de las hijas del catedrático vasco Carlos París, quien fue profesor de la Universitat de València durante la época en la que nacieron ella y sus hermanos. «Cuando leí el guion me tocó en lo personal. También me gustó muchísimo que Palacios decidiera poner en el foco en una de las primeras mujeres periodistas del franquismo».

Según el guionista, los valencianos «no conocemos en realidad la Riada». «Mucha gente no sabe que la Riada no fue una, sino que fueron dos. La primera llegó de madrugada y la segunda diversas horas después. Hay anécdotas increíbles. Hubo gente que se echó al río con una cuerda para intentar frenar los cadáveres que se iban con la corriente. En la película contamos la historia de un director de un banco que se metió la sucursal pese a que estaba de agua hasta las rodillas para intentar sacar el dinero para que la gente pudiese comprar cosas. Pese a que València era una ciudad súper castigada y olvidada por la dictadura, la solidaridad entre los vecinos fue increíble».

La película está producida por La Dalia Films y cuenta con la colaboración de À Punt Media y con las ayudas del IVC. El reparto está encabezado por los valencianos Morgan Blasco (Fishbone) y la joven María Caballero, que este año estrenará dos series en Netflix.

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