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Va de bo !

La politécnica, el LUD y el VCF

Soro III celebra un punto durante una partida en Pelayo.

Soro III celebra un punto durante una partida en Pelayo. f. calabuig/sd

En el Servei d' Esports de la Universitat Politècnica de València hay un aula de trabajo dedicada a la figura de Paco Cabanes Genovés. Allí se celebró una jornada de formación para los profesionales de este deporte. Está junto a otra aula dedicada a Miguel Indurain. Tiene significado profundo esa paridad entre un grande en la historia del deporte mundial y otro en la historia del deporte valenciano. Uno, el navarro, conocido en todo el deporte planetario y el otro, el casero, conocido en los limitados espacios del Juego de Pelota. Sin embargo, en la Universitat Politècnica valenciana hay un trinquet y un aula de estudio y trabajo con su nombre. Es una reconfortante sensación y un reconocimiento y respeto de esta Universitat hacia el Joc de Pilota.

Como es de agradecer que un grande que ha sido del futbol español como Roberto Fernández, natural de Betxí, se prestase a confesar sus emociones a lo largo de su carrera profesional en un gesto de humilde aproximación a los compañeros pelotaris. Cuando alguien le comentó lo que ganaba de media un profesional de la pilota su expresión fue rotunda: «En aixó no es pot viure?»- Así es que la primera conclusión que debe considerar la Fundación es que no puede vender un producto profesional cuando sus jugadores no pueden vivir de este deporte. Suelen encontrarse con respuestas como la otorgada por la Fundación con más dinero para el deporte, nacida, crecida, alimentada y sentida en Valencia: «Es que nosotros no patrocinamos deporte profesional?» Una manera muy diplomática de menospreciar a la élite de este deporte nacido, crecido y sentido en Valencia poco considerado y peor alimentado.

Los jugadores de pelota valenciana son más profesionales que lo han sido nunca en su generosa entrega en cada partida, en sus cuidados físicos, en todo lo que deportivamente se le exige a un profesional. Y sin embargo no pueden vivir de este deporte. Bastaría un patrocinio de millón y medio de euros anuales para que ser pelotari valiese la pena, al menos mientras se practica este deporte. Mucho ayudaría a ello sin desde la televisión pública valenciana se apostase de verdad, diariamente, por este deporte. ¿No dicen que las partidas de pilota superan la media de audiencia de la cadena? Pues podrían aumentar la audiencia de sus informativos.

Esta tarde se juega en Pelayo la final del Trofeo que patrocina el Levante UD: Soro III, Jesús i Salva contra De la Vega, Santi i Monrabal II. Ayer se jugó el que patrocina el Vila.real. Alguien en el aula dedicada a Genovés recordó que el primer equipo de la tierra, es decir, el Valencia FC despreció la posibilidad de participar con el patrocinio de un torneo. Y lo que es peor, que nadie públicamente se lo reprochara, que la noticia pasara desapercibida en los medios. No sabemos qué es peor, si el menosprecio o la indiferencia que provoca. Lo que estoy seguro es que el Levante UD ha ganado más simpatías en el pequeño mundo de la pilota. Y que las cosas grandes, las sentimentales, como las grandes catedrales, se construyen piedra a piedra.

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