L a etíope Amane Beriso y el keniano Kelvin Kiptum vivieron ayer una jornada histórica. «Estoy muy feliz resultado, me he encontrado muy bien durante toda la carrera», destacaba Kiptum que se mostró orgulloso de haberse convertido en el tercer hombre más rápido de la historia en maratón: «Iba mirando el reloj del coche y eso me ha motivado, veía que podía hacer una gran marca», destacaba el atleta que superó una lesión para llegar en su mejor forma a València: en abril me lesioné pero en los últimos meses he estado centrado en entrenar para València», destacó el ganador de la prueba que reveló que no tiene entrenador: «me entreno yo mismo». Pese a lo logrado ayer, afirma que aún es pronto para medirse al recordman mundial, Kipchoge: «Todavía no quiero coincidir con él en una carrera». Entre sus sueños está «poder representar a mi país en unos Juegos Olímpicos».

Por su parte Amane Beriso, al igual que Kiptum también ha tenido que superar una lesión para llegar a València: «Hice 2:20 en Dubai pero luego me lesioné. Afortunadamente he podido recuperarme al 100% para València». La atleta etíope destacó la calidad del maratón de València: «Es un maratón donde se puede hacer el récord del mundo». Ella misma soñó con lograrlo ayer: «Cuando ataqué y me fui sola en los kilómetros finales eché de menos tener libres propias. Me sentí un poco sola en los kilómetros finales, me hubiera gustado tener alguna liebre». Y es que su ataque a la gran favorita, Gidey, sorprendió a todos aunque era algo que ella tenía en mente: «Sabía que hasta el medio maratón es una distancia que Gidey domina muy bien, esperé al tramo final y cuando vi mi oportunidad, no lo dudé». El entrenador de Beriso, confiaba en su corredora: «cuando se hablaba de que Gidey iba a por récord yo sabía que Beriso también podría hacerlo».