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La industria valenciana necesitará un año más para comenzar a crecer

Los empresarios y los empleados cualificados perciben una débil recuperación pero no todavía un despegue - Las grandes empresas exportadoras progresarán más rápido mientras que las pymes se enfrentan a un largo período de estancamiento

La recuperación será débil e irá por barrios en la industria valenciana. La percepción de patronos y empleados cualificados es que el tejido manufacturero regional aún no ha completado su travesía en el desierto. Es más, el 90 % de las empresas, las de menor tamaño y dependientes de la demanda interna, se enfrentan a un largo período de estancamiento si no se toman medidas de dinamización desde instancias políticas, según se opina desde las organizaciones empresariales.

El Colegio de Ingenieros Industriales de la Comunitat Valenciana hizo públicas ayer las conclusiones de su Primer Observatorio Industrial. Este colectivo de profesionales cualificados percibe de forma mayoritaria una «débil» recuperación que no tendrá efectos sobre el empleo al menos hasta dentro de un año.

Varios son los factores que explican esa debilidad, según la encuesta, realizada entre 225 ingenieros sobre una colectivo de cerca de 4.000 colegiados. Los bajos niveles de inversión en I+D+i es uno de ellos. Efectivamente, la Comunitat Valenciana, ha perdido fuelle en la denominada tasa de intensidad de la innovación, es decir, el gasto en innovación en relación a la cifra de negocio generada, según un estudio elaborado recientemente por la EAE Business School.

El acceso a la financiación, el coste de la energía y materias primas o el funcionamiento poco eficiente de la Administración Pública son otros de los problemas más citados por los ingenieros. El decano del Colegio de Ingenieros, Miguel Muñoz, defendió ayer el «peso relevante» de la industria en la economía valenciana y abogó por crear empresas «más tecnificadas, competitivas y con vocación exportadora». «Sin la industria, es muy difícil que la autonomía valenciana pueda salir de la crisis», dijo Muñoz.

Vicente Lafuente, presidente de la patronal valenciana de empresas del metal (Femeval), coincidió ayer en la percepción de ligera recuperación, pero quiso matizar su alcance. «Las cifras empiezan a subir, pero comparando con las caídas tremendas que ha habido. La percepción es buena, pero pasarán uno o dos años hasta alcanzar niveles de sostenibilidad».

Lafuente, como detecta también el Observatorio, señala que sectores industriales ligados a nuevas tecnologías o el del automóvil, metalmecánico y toda su industria auxiliar están remontando con mayor facilidad. «Pero hay sectores tradicionales industriales como el vinculado al hogar, iluminación, etc, que se encuentran en niveles bajísimos», dice el presidente de Femeval.

Empresarios y empleados cualificados coinciden en que, ante la baja demanda interna, la exportación se ofrece como tabla de salvación, pero apenas el 10 % de las empresas tiene capacidad de vender fuera. «El 90 % va a tener que estar subsistiendo», opina Lafuente. A su juicio, este tejido de pymes dependiente del mercado nacional debe ganar tamaño para ser competitivo y propone fomentar la cooperación entre empresas.

Salvador Navarro, presidente de la patronal provincial de Valencia (CEV), cree que sin medidas dinamizadoras de la economía será complicado acelerar el despegue de la demanda interna y, por tanto, de la producción industrial de consumo. «La recuperación en los datos macro aún no ha llegado a la calle y al 90 % de las empresas que no exporta», señala.

Navarro pone como ejemplo en el caso valenciano el de la «infrafinanciación» autonómica. Al no disponer de recursos suficientes, la Generalitat no puede introducir medidas que favorezcan la reducción de cargas impositivas a las empresas. «No tenemos un gobierno autonómico que sea capaz de meter iniciativas dinamizadoras en la economía», apuntó.

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