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Balance

Las rurales valencianas elevan en casi un 48 % sus beneficios en 2014

Las cooperativas de crédito ganan 22 millones frente a los 14,8 de 2013, pero siguen lejos de los datos previos al inicio de la actual crisis

Las cajas rurales de la Comunitat Valenciana lograron cerrar el año pasado con un significativo crecimiento de sus beneficios, si bien aún se encuentran lejos de los resultados que cosechaban antes de la crisis económica y la reestructuración que aquejó a todo el sector financiero. Los datos hechos públicos ayer por la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc) ponen de relieve que las 28 entidades de este subsector que tienen sede en la Comunitat Valenciana registraron en 2014 unas ganancias de 22 millones de euros, con un incremento del 47,9 % respecto de los 14,8 de 2013.

Estas magnitudes crecen considerablemente si incluimos los resultados individuales de Cajamar, la líder del sector, que el año pasado ganó 97,9 millones, con un aumento del 27,4 % respecto a los 76,8 de 2013. Sumando esta cifra a la anterior, el sector ha ganado 119,9 millones, un 30,7 % más que en el ejercicio precedente. Cajamar, con sede social en Almería, ha absorbido en estos años a significativas competidoras como Ruralcaja y Caja Campo, motivo por el cual su presencia en la autonomía es determinante, en especial si tenemos en cuenta que en su grupo cooperativo están integradas casi dos decenas de pequeñas cooperativas valencianas y que todas ellas, junto a otras cinco de Castelló, forman parte del Banco de Crédito Social Cooperativo, liderado por Cajamar.

En el balance de 2014, solo hay cuatro cooperativas que el año pasado registraron un descenso en los beneficios: Petrer, Villarreal, Villar y Albalat. Además de la ya mencionada Cajamar, las dos entidades con mayores beneficios son la Central de Orihuela y Caixa Popular, dos de las pocas valencianas que se mantienen totalmente independientes. La primera ganó 5,1 millones, con un incremento del 43,1 %, y la segunda, 4,6, con una subida del 248,7 % respecto de los 1,3 millones del año anterior.

La evidente mejora en los resultados „la gran mayoría lo hace además por encima de los dos dígitos„ no sirve para acercar al sector a los volúmenes que presentó al cierre de 2007, el año en que se inició la crisis económica global. En aquel entonces, la valenciana Ruralcaja era la principal competidora en España de la andaluza Cajamar. Las cooperativas existentes en aquel momento en la Comunitat Valenciana sumaron 127,2 millones de euros en ganancias, incluidos los 56,7 de Ruralcaja, los 6,6 de Caja Campo, los cuatro millones de Crédit o los 3,5 de Castelló. Las cuatro han sido absorbidas por Cajamar en estos años de reestructuración. Las cajas que han desaparecido en este período registraron unos beneficios de 75,3 millones en 2007. Así que si restamos esa cantidad al citado global de 127,2 millones resulta que las 28 cooperativas que siguen existiendo en la Comunitat Valenciana, por más que la inmensa mayoría de ellas consoliden en el grupo Cajamar, lograron en aquel ya lejano año 51,9 millones, es decir casi treinta más que seis ejercicios después o, dicho de otra forma, un 58 % más. Conviene no olvidar que en esta fase la regulación se ha endurecido y las entidades han tenido que hacer más provisiones contra resultados.

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