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Cofrentes traslada 46,5 toneladas de uranio gastado a su nuevo almacén seco

Las piscinas de la planta acumulan 763 toneladas de combustible utilizado y la central almacena otros 9.333 bidones de residuos de baja y media actividad

Central nuclear de Cofrentes, en una imagen reciente. | FERNANDO BUSTAMANTE

Central nuclear de Cofrentes, en una imagen reciente. | FERNANDO BUSTAMANTE

La central nuclear de Cofrentes ha trasladado 46,5 toneladas de uranio gastado de sus piscinas al nuevo almacén seco construido en la planta. La operación ha permitido liberar el espacio necesario para poder afrontar la recarga de combustible que Iberdrola (propietaria de la planta) ha programado para el próximo mes de noviembre. Las piscinas estaban al 99,08 % de ocupación y tras el traslado del combustible gastado se encuentran al 94 %. Iberdrola se ha visto obligada a construir un almacén seco (que técnicamente se llama Almacén Temporal Individualizado -ATI-) tras la demora del proyecto de un Almacén Temporal Centralizado en algún punto de España que asuma los residuos nucleares de todo el país. Este almacén se iba a ubicar en Villar de Cañas (Cuenca), pero actualmente está paralizado. Al margen del combustible, durante julio y agosto se generaron 97 bidones de residuos de baja y media actividad y se entregaron 63 a Enresa (Empresa Nacional de Residuos Radioactivos) para su traslado al centro de almacenamiento de El Cabril en Hornachuelos (Córdoba). La central de Cofrentes todavía almacena 9.333 bidones de residuos de baja y media actividad.

La planta valenciana ha sido recargada 22 veces desde que empezó a operar hace 36 años y todo el combustible gastado hasta ahora se ha ido almacenando en las piscinas de la central (cuya función principal es el enfriamiento inmediato de las barras de combustible).

En España, la responsabilidad de la gestión del combustible nuclear gastado es del Estado y se recoge en el VI Plan General de Residuos Radioctivos (PGRR). La solución contemplada por el PGRR es la construcción del Almacén Temporal Centralizado, aunque el documento abrió la posibilidad a la instalación de Almacenes Temporales Individualizados en cada una de las centrales españolas. Hasta ahora estaban en funcionamiento en las plantas de Trillo, Zorita, Ascó y Almaraz y en 2022 va a entrar en servicio el de la central de Garoña. El ATI de Cofrentes se empezó a construir en 2019 con el objetivo de que estuviera listo antes de la recarga que se va a cometer en noviembre para liberar espacio de las piscinas. En la primera carga de combustible gastado del almacén seco de Cofrentes se han trasladado las 46,5 toneladas de uranio gastado y quedan en las piscinas otras 763,6 toneladas, según fuentes cercanas a la operación.

Iberdrola va a aprovechar la recarga de combustible para cambiar el interruptor principal de generación y un rotor de la turbina principal de baja presión. «Son trabajos de renovación y modernización», aclararon desde Iberdrola. La compañía destacó que ha invertido 450 millones en la modernización de la planta en los últimos 10 años.

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