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Pesca

El bonito se acerca al Cantábrico para alivio del sector, asfixiado por los gastos

La rula de Avilés subastó esta semana unas 66 toneladas del 'rey del verano' con precios, para los ejemplares grandes, entre 8,5 y 7 euros

La tripulación gallega del 'Siempre Peco', que trajo el primer bonito. M. V.

El bonito del Norte parece una especie de costumbres. Por estas fechas es frecuente su cercanía a puerto y este año no es diferente a los demás: en la última semana se ha producido un importante cambio en la pesquería que pasa, por un lado, porque las embarcaciones que se habían desplazado hacia aguas cercanas a las Azores ya han regresado a puerto y, por otro lado, ya se han localizado bancos de bonito en pleno golfo de Vizcaya.

“Según las informaciones que nos llegan de las embarcaciones que están arribando a puerto, el pescado todavía está bastante esquivo y eso dificulta enormemente la pesquería. Aunque, de momento, las capturas que están realizando son mínimas, la cercanía a puerto permite incurrir en menos gastos”, manifiestan desde la Nueva Rula de Avilés, que precisan: “Deseamos y esperamos que las capturas sean más generosas y permitan rentabilizar la presente costera”.

Y es que este año la campaña del bonito comenzó con más incertidumbre que nunca. La razón: el precio del combustible era la que más echaba para atrás a los armadores, que para llegar a las inmediaciones de las Azores, a unas ochocientas millas del puerto de Avilés. Debían quemar mucho gasóleo sin saber si llenarían o no las bodegas. Ahora los viajes son más cortos y el gasto en combustible menor, aunque las dudas en relación al posible éxito de la pesquería se mantienen. Una vez con las bodegas llenas el triunfo está casi asegurado: el bonito es el rey del verano. Aunque al elevado precio del combustible –en marzo la flota protagonizó amarres parciales por el coste del gasóleo– se suman otros gastos no menos importantes: víveres, salarios...

Por el momento, la costera del bonito se defiende en Avilés, en primera venta. Solo esta semana se han descargado alrededor de 66 toneladas de bonito del Norte: el lunes se subastaron 14.000 kilos desembarcados por las embarcaciones 'Gure Itas Begi', 'Siempre San Pablo', 'Esmeralda Tercero' y 'Playa del Astilleru'. El miércoles entraron a la rula avilesina otros 13.000 kilos desde las bodegas del 'María Digna', 'Gastelugatxeko', 'Pescalema' y 'Aita Ramón'. Los precios de esta subasta oscilaron, según manifiestan desde la rula, entre los 8,50 y siete euros el kilo para el bonito grande, los 7,75 y 6,50 para el mediano o recortado y los cinco euros para el bonito pequeño o mono. El jueves se rularon 20 toneladas más y el viernes entraron unos 10.000 kilos. La previsión es que las estadísticas pesqueras engorden este verano a cuenta de la costera del bonito.

Artesanal

Desde la rula de Avilés insisten en la importancia de adquirir bonito con la etiqueta 'Pescado de confianza'. Este pescado se captura con el arte de curricán o cacea que consiste en lanzar varias líneas con un señuelo que imite a un bocarte o una sardina y llevarlas al arrastre. Está considerado el arte de pesca más selectivo que existe porque los peces se capturan uno a uno, lo que garantiza calidad y frescura.

La mayoría de las embarcaciones que descargan bonito del norte en Avilés están incluidas, además, en el certificado de la pesquería de bonito del norte artesanal y, por lo tanto, disponen de ecoetiqueta azul de pesca sostenible MSC. La rula de Avilés también es pionera en el etiquetado de merluza fresca.

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