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Las hipotecas a tipo variable empiezan a comerle terreno a las fijas

El Banco de España augura que las entidades financieras van a elevar la remuneración de los depósitos en los próximos meses

Oferta de hipoteca variable de una entidad financiera en València en una imagen de archivo M.A.Montesinos

Las hipotecas a plazo fijo, codiciadas por la banca en estos últimos años de tipos de interés por los suelos en los que el euríbor, la principal referencia en la financiación de viviendas, estaba en negativo, han empezado ya a ceder terreno a las variables. El cambio de tendencia no se quedará ahí, porque la subida del precio del dinero y la nueva política comercial de las entidades financieras auguran que tendrá continuidad en el tiempo. Los últimos datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), de la que forman parte los principales bancos, son del pasado mes de mayo y constatan que las operaciones nuevas con variables crecieron ocho décimas respecto a abril y llegaron al 20,9 % del total, mientras que la suma de las modalidades de tipo fijo bajaron en la misma proporción y se quedaron en el 79,1 %.

El dato de mayo está ligeramente por debajo de la media de los cinco primeros meses de 2022, cuando las hipotecas variables alcanzaron el 21,6 % empujadas por un repunte en enero de hasta el 23,1 %. Ese es su mínimo de los últimos años. 2021 terminó en el 25,1 %, mientras que en 2014 llegaba al 64,5 %. En aquel año, las fijas a más de diez años representaban el 0,8 % del total. Luego llegó la decisión en 2016 del Banco Central Europeo de situar el precio del dinero en el cero por ciento. Fue en marzo, un mes después de que el euríbor entrara en negativo por primera vez en la historia. Las hipotecas variables se convirtieron en un lastre para los bancos por los escasos márgenes que aportaban. Así que las entidades financieras empezaron a poner en marcha políticas comerciales para derivar a sus clientes hacia las fijas, que tienen la ventaja de la seguridad en la cuota a lo largo de la vida del crédito -no hay fluctuaciones y se paga cada mes la misma cantidad- aunque resultan más caras para el usuario. Al cierre de 2016, las variables ya solo representaban el 46 %, casi veinte puntos menos que dos años antes.

Suben los tipos

El panorama ha cambiado sustancialmente en este inicio de año, sobre todo tras el inicio de la guerra en Ucrania y la consolidación de una inflación disparada, que han llevado al BCE a subir medio puntos los tipos en julio. Y no se quedará ahí, porque se espera otra alza para la vuelta del verano. En paralelo, el euríbor lleva meses adelantando las medidas del banco central europeo y en junio se situó en el 0,852 % tras anotarse un repunte de 50 puntos básicos respecto a mayo. El incremento interanual es de consideración si tenemos en cuenta que justo un año antes estaba en torno al 0,4 % negativo. Como apunta la Asociación Hipotecaria Española, la preponderancia de los contratos a tipo fijo "es posible que tienda a suavizarse" en el medio plazo en las nuevas operaciones, "ahora que las entidades están adaptando sus políticas de precios al nuevo marco operativo, endureciendo la oferta a tipo fijo", precisamente para derivar a su clientela hacia las hipotecas variables.

Depósitos

Las malas noticias para los usuarios de banca con créditos para vivienda se trastocan en buenas, por los mismos motivos, para aquellos que tienen depósitos. Y es que el aumento de los tipos de interés va a beneficiar su remuneración. El Banco de España recuerda al respecto que el euríbor cerró junio en los 85 puntos básicos, "lo que supondría un diferencial respecto al tipo de interés de los depósitos bancarios superior al registrado en períodos de normalidad -en torno a los 40 puntos-". De ahí que augure que la banca, "compitiendo por la captación de fondos, comience a incrementar la remuneración de los depósitos en los próximos meses.

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