Ha sido una de las mejores noticias en el contexto turístico valenciano de los últimos meses. El Aeropuerto de Valencia acumula desde junio –y a la espera de los datos de noviembre– una sucesión de meses récord en la serie histórica en la llegada o salida de pasajeros desde sus instalaciones. En agosto, incluso, se llegó a alcanzar un pico sin antecedentes, por encima de los 900.000 viajeros (903.183). Los valores, sin parangón, son aún más destacables si se toma en cuenta el contexto: la recuperación de una pandemia que provocó que el viajar se convirtiera durante meses en un hecho casi imposible y que ha provocado que buena parte de las bases españolas, entre ellas la de Alicante, aún no hayan recuperado sus cifras precovid. Con ese escenario, ¿cómo ha conseguido el aeropuerto de Valencia lograr mejores datos que hace tres años, especialmente desde el comienzo del segundo semestre del año?

La explicación está en los vuelos desplegados con origen o destino en el aeródromo de Manises, un registro que –según los datos de Aena– aumentó entre julio y octubre un 1,81 % respecto a 2019 impulsado por las compañías ‘low cost’, esas por las que muchos viajeros optan dadas sus tarifas más bajas. En concreto, si se comparan las operaciones de las que en este periodo de cuatro meses en 2019 eran las diez principales aerolíneas del aeropuerto –por orden, Ryanair, Air Nostrum, Vueling, Air Europa, Lufthansa, Easy Jet, Transavia, Swiss, KLM y Tap Air Portugal– se contabilizaron 26.525 vuelos ligados al aeropuerto valenciano por los 26.727 de los mismos meses en 2022.

No obstante, dentro de este balance, Ryanair –que permite viajar a Milán, Londres, Bruselas, París, Edimburgo, Tenerife o Palma, entre otros muchos destinos– fue la que más aumentó su operatividad respecto a 2019, un 23,6 %, contabilizando para este periodo 8.405 vuelos por los 6.798 de hace tres años. No ha sido un caso aislado entre las empresas ‘baratas’. Porque Vueling también ha elevado su apuesta por la base valenciana. Sin ir más lejos, en estos cuatro meses prepandemia acumuló casi 3.000 operaciones (2.986), mientras que ahora, tras un crecimiento del 20 %, ya se sitúa en las 3.586, siendo la segunda aerolínea con más vuelos al superar a Air Nostrum.

El descenso de las tradicionales

Justamente la compañía valenciana, franquiciada de Iberia para los vuelos regionales, ha pasado de realizar 3.734 operaciones en 2019 a 3.385 este año (-9,35 %), una bajada que también acusan KLM (-13 %), Lufthansa (-14,8 %), Transavia (-15 %), Easy Jet (-19,6 %) –esta con tarifas más baratas pero lastrada por las restricciones covid del mercado británico– y especialmente Air Europa, que ha reducido en un 55 % sus operaciones desde las 2.235 a 1.004 en lo que va de semestre.