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Rebrota la obra nueva

Los promotores, hipersensibles tras la gran crisis del sector de 2008, guardaron en un cajón sus proyectos en cuanto estalló la pandemia. Sin embargo, «contra todo pronóstico», las ventas «van como un tiro» y se han lanzado a preparar nuevos proyectos y a comprar más suelos.

Las cuatro torres del  proyecto Sky Homes en  Malilla. | M.A. MONTESINOS

Las cuatro torres del proyecto Sky Homes en Malilla. | M.A. MONTESINOS

La fiebre promotora ha vuelto tras las dudas iniciales durante el estallido de la pandemia. Las grandes inmobiliarias han pisado el acelerador en la Comunitat Valenciana al comprobar que la incertidumbre económica no ha truncado los ritmos de venta. Los despachos de arquitectos y las consultoras inmobiliarias confirman el repunte de los proyectos en la Comunitat Valenciana después del parón que se produjo en la pasada primavera y empresas como Grupo Ática, Aedas o Neinor se han lanzado a comprar suelo. «Tengo en marcha 13 proyectos con más de quinientas viviendas. La crisis ha provocado que a un 30 % de los trabajadores les vaya mal, pero al otro 70 % les va muy bien y están comprando vivienda», apunta el promotor valenciano Vicente Llácer. José Manuel Martínez Plaza, subdirector general y director del área residencial de Olivares Consultores, indica que en este trimestre trabajan «en 14 propuestas de comercialización de promociones nuevas. Eso es una barbaridad. El sector está muy activo». José Ángel Sospedra, director de CBRE en la Comunitat Valenciana, coincide con Martínez en el buen momento que vive el sector pese a la incertidumbre del inicio de la pandemia. «Es sorprendente, pero está pasando», sentencia Sospedra. 

Las principales inmobiliarias del país y empresas locales están levantando más de 5.200 viviendas en València. Cincuenta promotoras trabajan en 82 promociones de obra nueva y preparan la comercialización de nuevos proyectos como dos edificios de 63 viviendas que Aedas prepara en la prolongación de la calle Túria o 50 pareados que Neinor va a construir en Torre en Conill tras comprar en enero una parcela de 7.476 metros cuadrados.

El promotor Vicente Llácer insiste en que «en estos momentos si hay algo que tira es la vivienda. Nosotros hemos salido a comprar suelo por que es el momento, aunque pueda parecer paradójico. A un 30 % de los trabajadores le va mal porque sus empleos están vinculados al ocio y el turismo, pero al otro 70 % le va muy bien. Son personas que trabajan en supermercados, el sector farmacéutico o en la construcción. Esos trabajadores cobran lo mismo o más que el año pasado y han ahorrado porque entre el confinamiento y las restricciones no han tenido posibilidades de gastar. Esas personas son las que están comprando pisos». El empresario incide en que «el sector va como un tiro y va a tirar más ahora que nos acercamos al fin de la pandemia. Tengo en marcha ocho promociones propias más otras cinco en una operación con Inmoglaciar (la inmobiliaria del fondo Cerberus). En total son 500 viviendas». Llácer está convencido de que al actual ciclo inmobiliario le quedan como mínimo tres o cuatro años de bonanza.

Juan Valero, promotor y presidente de la feria inmobiliaria Urbe de València, confirma el buen momento que vive el sector. «Hay un rebrote de la actividad», subraya. «Tras el estallido de la pandemia hubo un parón de proyectos porque todos nos asustamos. Son inversiones muy importantes y todavía tenemos en mente la gran crisis de 2007 y 2008. Estamos sorprendidos porque las ventas siguen», afirma.

Pedro Villa, consejero delegado de la promotora valenciana Urbitra y miembro de la junta rectora de la Asociación de Promotores y Constructores de España), es más prudente. «El estallido de la pandemia generó una gran incertidumbre en todos los empresarios del sector. Todos pensábamos que iban a caer las ventas, pero la realidad es que no pasó», apunta. Sin embargo, Villa cree que en los últimos años se han vendido viviendas del segmento de reposición (la que compran personas que tienen una casa y buscan mejorar) y ese nicho «se está agotando».

Situación imprevista

El responsable de CBRE en la C. Valenciana tiene una visión más optimista. «Con el inicio de la crisis sanitaria el sector pensó que se pararían las ventas y ha pasado justo lo contrario. Es sorprendente, pero está pasando. La gente quiere comprar una casa para mejorar su calidad de vida. Esto ha provocado la reactivación de proyectos parados. Las grandes promotoras y los fondos están trabajando en nuevas promociones y en viviendas del sector del build to rent (edificios dedicados al alquiler», advierte José Ángel Sospedra.

José Manuel Martínez explica que desde el verano pasado hasta fin de año salieron muy pocos proyectos nuevos por el temor de los promotores, pero esa situación es radicalmente distinta desde principios de 2021.

El director territorial de Levante de Vía Célere, Roberto Blanco, defiende que «el sector inmobiliario sale de la pandemia reforzado. Ha demostrado una enorme capacidad para seguir creciendo incluso en unas circunstancias tan complicadas. Las promotoras como Vía Célere hemos seguido aumentando nuestras ventas y nuestras entregas tanto a nivel nacional como regional, y todavía tenemos un amplio margen de crecimiento. Por tanto, creemos que nuestro sector se encuentra en una situación excelente».

Juan López, director territorial de Aedas en Levante, también defiende que «la pandemia no ha afectado al negocio de la promoción residencial, sino todo lo contrario: en algunos casos ha sido un catalizador para que muchas familias tomen la decisión de cambiar de casa. La vivienda de obra nueva se ha convertido en uno de los motores de la economía y el empleo. La demanda ha crecido de forma significativa. Hemos alcanzado un récord de ventas en los últimos meses». La compañía ha comprado desde que estalló la pandemia suelo para 404 viviendas en la C. Vale nciana.

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