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OPINIÓN

Sin noticias

Quema de rastrojos en La Ribera . | Perales Iborra

A falta de pocos días ya para que llegue el 1 de junio y se prohíban las quemas agrícolas con carácter general, es la hora en la que no sabemos los agricultores valencianos si en estos momentos que escribo estas líneas podemos quemar o no. Todo porque la nueva Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular deja en el aire esa posibilidad con dos artículos bien diferentes, en uno la prohíbe y en otro la exime. Hay una gran confusión entre lo que dicen unos y otros que sigue sin aclararse y que deja en una clara indefensión a los agricultores en un momento donde muchos cultivos precisan de esta práctica y, todo ello, sin posibilidad de adaptación. En lugar de empezar la casa por el tejado primero se deberían plantear alternativas viables con financiación suficiente para llevarlas a cabo, establecer periodos transitorios antes de aplicarse o permitir quemar en aquellos municipios con planes de quema aprobados. Desde la Unió de Llauradors consideramos que los restos de poda son un subproducto de material vegetal que se gestiona (quema o tritura) en la misma explotación y nunca pueden ser considerados como un residuo que sí queda sujeto obligatoriamente a su tratamiento posterior en una planta. No cabe en la cabeza de nadie tratar a un árbol como un residuo que es lo que se establece en esta normativa y por eso confiamos en una clarificación y rectificación. Lo más triste es que una vez más se nos trata de imponer una norma emanada desde los despachos de Madrid, sin tener en cuenta la realidad del campo que es muy dispar según comunidades autónomas y cultivos. Hay que trabajar con los territorios y no a espaldas de ellos. Tampoco tenemos noticias acerca de posibles medidas o ayudas ante la sucesión de siniestros climáticos que venimos padeciendo en los últimos meses (lluvias persistentes, heladas, viento y pedrisco) y que suman pérdidas superiores ya a los 70 millones de euros en el campo valenciano. Hemos pedido en reiteradas ocasiones propuestas e incentivos que ayuden a compensar lo que supone perder de la noche a la mañana la cosecha de tu explotación. Ni siquiera conocemos todavía a fecha de escribir este artículo la Orden de reducción de módulos por circunstancias excepcionales. Un mes después de abrir el plazo del IRPF seguimos sin noticias. Es la tónica de las Administraciones en los últimos tiempos, o hacer las cosas mal o dejar pasar el tiempo para que queden en el olvido.

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