Una segunda vida para la piel de la naranja en el sector de la construcción

Un equipo de investigadores valencianos desarrolla nuevos tipos de plásticos a partir del aceite de la cáscara de los cítricos

Proyecto durante las pruebas de laboratorio.

Proyecto durante las pruebas de laboratorio. / Levante-EMV

El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) está trabajando en el desarrollo de nuevos materiales para la construcción a partir de pieles de naranja. En el proyecto está involucrado el Instituto de Tecnología (ITQ, UPV-CSIC) y la empresa de elaboración de zumos cítricos Zuvamesa. A través de esta iniciativa, bautizada como Build-Limonene, se desarrollarán nuevos aditivos y materiales biodegradables dirigidos al sector de la construcción, que serán más eficientes energéticamente que los empleados en la actualidad. Los nuevos productos serán plásticos flexibles a temperaturas altas, aditivos y recubrimientos.

Esta nueva tecnología permitirá dar salida a los residuos de la naranja generados en la elaboración de zumos y su transformación en materiales útiles para su uso en revestimientos sostenibles para la construcción.

El proyecto valenciano presenta una ventaja respecto a los productos tradicionales de aditivos y recubrimientos para materiales de construcción ya que en la actualidad la mayoría de los que están disponibles en el mercado se obtienen a partir de materias primas de origen fósil y las alternativas sostenibles son prácticamente inexistentes.

Con este fin, los investigadores del proyecto están estudiando los procesos de producción de los policarbonatos y poliuretanos (compuestos químicos que se utilizan en la construcción) basados o sintetizados a partir de dióxido de carbono para abrir un nuevo campo de innovación que impulse el desarrollo de materiales de construcción más seguros para la salud humana y el medio ambiente.

En estos momentos el proyecto se encuentra en la fase de experimentación. Se está optimizando la reacción catalítica del óxido de limoneno (una sustancia natural que se extrae del aceite de las cáscaras de los cítricos y que es la que les da su olor característico) con el dióxido de carbono para la obtención de nuevos termoplásticos (materiales que a temperaturas altas son flexibles) con propiedades específicas. Además, los investigadores del proyecto han logrado identificar cuáles son las variedades de naranjas y mandarinas con mayor contenido en limoneno, sustancia que es fundamental en las formulaciones.

En el marco de este proyecto, el personal de Aimplas trabaja en el estudio y optimización de los procesos necesarios para combinar el óxido de limoneno con el dióxido de carbono y obtener polímeros sostenibles; mientras,Zuvamesa se encarga del primer paso de la cadena, la extracción de limoneno purificado a partir de diversas variedades de naranja valenciana.