Una Navidad solitaria y en casa. Ni encuentros familiares numerosos, cenas de empresa ni grandes aglomeraciones para recibir el año nuevo. En la situación actual del país y a dos meses vista, todo parece indicar que España deberá renunciar a las Navidades tal y como las ha vivido en los últimos años. Al menos así será si se cumplen los tiempos previstos por el cuarto estado de alarma en España de la etapa democrática.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ayer para anunciar la entrada en vigor del estado de alarma que obligará al confinamiento nocturno de todo el país mediante el toque de queda. Salvo los ciudadanos del archipiélago Canario, con una situación epidemiológica muy estable, el resto de españoles deberá estar en su casa entre las 22 y las 00 horas, dependiendo de la hora que marquen sus gobiernos autonómicos. La Comunitat Valenciana o Madrid ya han escogido la medianoche como hora límite y, a partir de ahí, está prohibido permanecer en el espacio público. El estado de alarma, además, reduce a un máximo de seis personas el número de participantes en reuniones sociales con familiares o amigos y prohíbe los viajes entre autonomías.

La intención del Ejecutivo central que lidera Sánchez es conseguir el apoyo de todas las fuerzas parlamentarias, de una amplia mayoría al menos, para establecer una prórroga de seis meses en el estado de alarma que evite tener que reclamarla cada dos semanas en el Congreso de los Diputados con dos objetivos: establecer un marco legal que permita aplicar las medidas extraordinarias sin encontronazos constantes con los tribunales y, además, esquivar las posibles disputas políticas que pusieran en jaque el estado de alarma. Si la hoja de ruta se mantiene, las Navidades se celebrarán en pleno ecuador del estado de alarma que terminará el 9 de mayo

De hecho, al término de la comparecencia, una de las primeras cuestiones por las que se interesaron los periodistas en la rueda de prensa ofrecida por Sánchez fue, precisamente, las Navidades y cómo se verán afectadas por el estado de alarma.

El líder del Ejecutivo no ha dio una respuesta concreta sobre las celebraciones navideñas ni de cómo el estado de alarma en España influirá sobre las mismas, pero destacó que el Ejecutivo "no tiene intención de estar ni un día más ni un día menos con el estado de alarma".

Por el momento, y según la intervención de Sánchez, se desconoce de qué forma podría afectar la alarma a la Navidad en España. Sin embargo, con las medidas actuales sobre la mesa, estaría prohibido juntarse con más de seis personas en un domicilio o restaurante y las tradicionales Campanadas se celebrarían en pleno toque de queda, por lo que sería obligado permanecer en casa.

No obstante, el propio Sánchez quiso recordar que el estado de alarma "es un instrumento constitucional en manos del Congreso de los Diputados, así como su prórroga". De hecho, con dos meses por delante hasta Nochebuena, el primer paso a salvar será la aprobación en la cámara baja del estado de alarma de seis meses.

En este tiempo que queda hasta la llegada de las fiestas, la evolución de la pandemia de coronavirus en España, la situación epidemiológica y los acuerdos políticos sobre las medidas excepcionales determinarán cómo viviremos las próximas Navidades, irremediablemente marcadas por el coronavirus.