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Alumnos tratados como un grupo de exiliados

Esta semana hemos asistido a un intenso debate en torno a los espacios educativos de nuestro municipio, en torno a los que están, a los que deberían estar y a los ni están ni se les espera. Sagunto lleva ya demasiados años en lucha constante contra la Conselleria de Educación del PP, y no es una lucha caprichosa es una lucha necesaria por la falta de espacio para ubicar en unas condiciones dignas a los escolares de nuestro municipio e incluso de municipios colindantes.

Se da una circunstancia curiosa, por un lado se nos intenta vender la moto por parte de responsables educativos del PP de que Sagunto ya tiene las infraestructuras necesarias para albergar a todos sus alumnos y que por lo tanto hasta aquí llego la inversión en nuevos centros educativos; y por otro lado Sagunto en los últimos años se ha convertido en un municipio receptor de proyectos educativos privados e incluso de ampliación de los ya existentes alegando abiertamente la demanda de estos centros ante la dificultad de obtener plazas en centros públicos de garantía. Esto es la Ley de la oferta y la demanda, los centros privados acuden donde saben que van a hacer negocio y queda muy claro que aquí alguien no está haciendo bien sus deberes y está forzando esta situación descaradamente. En materia de educación el PP actúa como si de un trilero se tratase, marea a los padres, marea a los docentes e intenta marear al resto de formaciones políticas, con el objetivo único de ganar tiempo para que una vez sea obligada la reacción ya no lleguemos a tiempo a las soluciones mas adecuadas.

Hasta aquí he reflexionado como político, pero ahora voy a reflexionar como padre con un caso muy concreto. Mi hijo comenzó su vida escolar en unos indignos barracones, barracones que finalmente y tras demasiados años fueron convertidos en un colegio digno llamado María Yocasta Ruiz Aguilera gracias a la presión de los padres, no existía voluntad política para resolver ese asunto y se pusieron las pilas con unas elecciones a la vista y al sentir la presión constante de un amplísimo grupo de "votantes". Una vez se soluciono ese gran problema ya advertimos de que el siguiente problema estaba a la vuelta de la esquina y era que los alumnos del María Yocasta saldrían en pocos años del centro y que la construcción del Instituto Nº5 estaba muy verde.

Ya es un problema. Por desgracia aquello que ya denunciábamos como un posible problema ya es un gran problema, los alumnos del Maria Yocasta que van a salir en breve para continuar con su fase de educación obligatoria están siendo tratados como si de un grupo de exiliados se tratara, algunos se permiten el lujo de decir públicamente que estarían encantados de "acoger" a estos alumnos. Como padre me niego a que esto le ocurra a mis hijos, no se lo merecen, el problema no son ellos, el problema es la lamentable gestión del PP en esta Comunidad donde se ha derrochado el dinero, se lo han gastado todo e incluso donde algunos se lo han llevado puesto. La solución ya estaba definida y era la construcción del Nº5, esa es la única solución posible y esa es la solución donde a mi me van a encontrar.

Como padre no voy a aceptar otra alternativa, lo voy a pelear. Y como político menos.

La suerte es que quedan seis meses para que la decisión deje de estar en las manos del PP y se tendrán que llevar la mesa y los cubiletes para ser trileros en sus casas.

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