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Condenado a cárcel por lanzar un cuchillo desde el balcón a un policía en Sagunt

El incidente empezó con la rotura del retrovisor de un coche aparcado Acabó con un agente herido en el codo y el dueño del vehículo, en el pie

Condenado a cárcel por lanzar un cuchillo desde el balcón a un policía en Sagunt

Condenado a cárcel por lanzar un cuchillo desde el balcón a un policía en Sagunt

Un vecino de Sagunt ha sido condenado a tres años y cuatro meses de prisión por un atentado contra agentes de la autoridad, consistente, entre otras cosas, en el lanzamiento desde el balcón de su casa de un cuchillo de cocina de 12 centímetros de hoja, que pasó entre «el hombro y la cabeza» a medio metro de la policía local que se encontraba en la calle.

El incidente, que tuvo lugar durante una noche de la primavera de 2012, se inició cuando el acusado rompió el espejo retrovisor de un coche estacionado y acabó con amenazas de muerte a los agentes, a uno de los cuales lesionó el codo al golpearle después de cerrar de una patada la puerta de su domicilio.

Según relata una sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, que desestima el recurso del condenado, el propietario del vehículo dañado se presentó en la casa del acusado, cuando supo que había sido él el responsable de unos desperfectos valorados en algo más de 233 euros. En ese momento, ambos entablaron una discusión, durante la cual el condenado, que «tenía sus facultades de entendimiento y voluntad levemente disminuidas por el consumo de alcohol», lanzó desde el balcón un vaso de cristal, que cayó «justo al lado del pie izquierdo» del dueño del coche, que precisó asistencia médica al causar unas heridas de las que tardó en sanar tres días.

Tras ese intento de agresión, la policía local acudió al lugar de los hechos y requirió al acusado que abriera la puerta, pero se negó entre gritos de «¡hijos de puta, no os voy a abrir la puerta y como intentéis algo aunque sea con orden judicial, os mato!». Pese a esas amenazas, la pareja del condenado empezó a abrir la puerta, siempre según el relato de los hechos probados recogido por la sentencia, cuando el acusado le dio una patada, que la cerró «violentamente», golpeando al agente que estaba apoyado en el marco.

La consiguiente contusión en el codo requirió infiltraciones y ultrasonidos para estabilizarse en 36 días, durante los que «el agente estuvo impedido para sus ocupaciones habituales, quedándole dolor como secuela».

Pero el incidente no había acabado, ya que, con los policías en la calle, el acusado «les dirigió diversos gritos desde el balcón y, a sabiendas de que eran agentes y con intención de herirles, les lanzó un cuchillo de cocina de unos doce centímetros de hoja (acabado en punta), que pasó entre el hombro y la cabeza de la funcionaria de la Policía Local , a menos de medio metro de distancia».

Reincidencia y embriaguez

Con el agravante de reincidencia, por una condena por un delito previo de atentado, y el atenuante de embriaguez, el acusado también fue considerado culpable de un delito de lesiones con una pena de 200 euros y 120 euros en concepto de responsabilidad civil a pagar al propietario del vehículo dañado.

En su recurso, la defensa del condenado argumentó que no se había identificado al autor del lanzamiento de objetos desde el balcón de la vivienda, aunque el juez consideró el testimonio de los testigos, que aseguraron no haber visto a ningún otro vecino que se asomara por la ventana o el balcón. Durante el juicio, los agentes también testificaron que, si bien no habían visto la cara del acusado, estaban seguros que el cuchillo había salido de su vivienda, donde sólo estaba acompañado por su pareja.

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