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Mundial de Qatar 2022

¿Y cómo lleva Italia su ausencia en el Mundial?

Los italianos viven con cierto desencanto una competición que es el segundo Mundial consecutivo en el que los azzurri no participan

Los jugadores de Italia, al confirmarse que no participarían en el Mundial de Qatar.

Un periodista de la televisión pública italiana andaba el otro día quejándose por el cambio horario del telediario de la noche de su canal. “Empezaremos 40 minutos antes y solo estaremos al aire unos 20 minutos. La culpa es del Mundial de Qatar, pues la RAI ha comprado los derechos de emisión (del evento)”, se lamentaba delante de colegas y de una funcionaria pública. “Es bastante absurdo porque a la gente no le interesa sin la presencia de la selección de Italia. Y no es la primera vez”, razonaba, al subrayar que es el segundo Mundial consecutivo en el que los azzurri no participan.

En verdad, el Mundial de fútbol en Italia apenas se nota. La emoción de las eliminatorias, de los cuartos de final, ya está aquí, pero se sentirá en otros países porque aquí, en este país, brilla por su ausencia. De las persianas no cuelgan banderas. En las calles, no hay pancartas. En los bares, solo unos pocos se han organizado para ofrecerse como anfitriones para ver los partidos en la tele con amigos o familiares. Incluso en las tiendas de productos chinos el merchandasing futbolero ha quedado relegado a los estantes más recónditos y menos visibles, sinónimo de que la competición no es sexy, vende poco en un país en el que el fútbol es casi una religión, el tema de conversación omnipresente en el día a día. 

Que estemos a las puertas del invierno y de las Navidades, tampoco ayuda. “Las personas están acostumbradas a seguir los Mundiales en verano, cuando la vida se desarrolla al aire libre y encontrarse es más fácil”, dice Luca, un aficionado del equipo romano de la Roma. “Muchos incluso están molestos porque, a causa de la cita, se han suspendido los partidos del campeonato italiano, que recién reanudarán en enero”, explica. 

Angustias apagadas

Las angustias de los tifosi no se alimentan hoy en una competición globalizada y que se disputa en ciudades cuyos nombres la gran mayoría nunca oyó ni sabe ubicar en un mapa, como Lusail, Al Rayyah o Al Wakrah. Eso sí, como ocurre en España, algunos se han finalmente enterado de todo lo que no va bien en aquellos parajes, en particular las tantas y terribles violaciones de los derechos humanos, que ocurren allí, pero también en la cercana Arabia Saudí. 

“Son los mundiales de la vergüenza. Menos mal que Italia no está”, han escrito algunos. “Es demasiado tarde para indignarse”, han respondido otros. Y serían estos últimos la gran mayoría, como explicaba un reciente sondeo publicado por el diario romano Domani, según el cual los italianos, en verdad, no ven con malos ojos que la competición se esté llevando a cabo precisamente en este pequeño y polémico Estado árabe. A pesar de todo. 

La esperanza, en todo caso, es que gane algún país considerado amigo, aunque a veces haya sido un gran rival. Las estadísticas, sin embargo, no son aquí unánimes. Los lectores de la Gazzetta dello Sport, diario de referencia del fútbol en Italia, han dicho que quieren que la Copa del Mundo se la quede Argentina o, como segunda opción, Brasil. Este último equipo también ha despuntado en una encuesta realizada por SWG. En algún momento, también se deseó que ganara España, pero esa ya es otra historia.

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