26 de junio de 2020
26.06.2020
Levante-emv

¿No estás con nadie?

26.06.2020 | 20:24
¿No estás con nadie?

Llegó el verano y con él las anheladas vacaciones. Tiempo para desconectar y recargar pilas. Quizá para algunos este período de descanso no sea tan deseado ya que el hecho de no tener pareja les conecta más intensamente con su soledad. Sin despertador, sin horarios y con todas las horas del día para invertir en el disfrute, es necesario «tirar» de amigos y de internet para no caer en la melancolía. Eso siempre que no te encuentres de frente a tu amigo de la infancia con su familia feliz y te pregunte directamente ¿sigues solo? Entonces esa melancolía se transforma directamente en algo parecido a una pequeña «depre», cuestionándote durante días, «qué tendrá él que no tengo yo».
La tercera parte de los españoles declara no tener pareja, dato que impacta y que se fue incrementando enormemente durante los últimos 20 años. Mientras entre los más jóvenes, los bares, discotecas y los grupos de amigos se convierten en escenarios perfectos para encontrar la «media naranja», los más maduros, digamos de más de 45 años; bien separados, divorciados o viudos recurren mayormente a las redes sociales o plataformas especializadas para la búsqueda de parejas.

Me llama poderosamente la atención que, en los tiempos que corren y con las cifras que se mencionan, todavía una buena parte de la población señale con el dedo a aquel o aquella que por cualquier motivo, muchas veces por elección propia, pasa un tiempo importante sin pareja. Es ahí donde quiero hoy llevar mi reflexión.

Es cierto que la vida en pareja aporta en muchos casos un apoyo emocional importante y el contacto incide en nuestro bienestar físico y mental, ya que existe una relación directa entre por ejemplo las caricias y la producción de serotonina, dopamina y oxitocina. Ahora me pregunto ¿cuántas personas viven en pareja pero sin embargo no disfrutan de estos beneficios? ¿cuántas personas siguen manteniendo su unión estable por miedo a quedar solos? En definitiva, ¿cuántas personas sufren de apego emocional?

Curioso, que muchas de las personas unidas por una relación estable se muestren insatisfechas con ese vínculo y a la vez muchos de los solteros/as se muestren infelices con su soltería. Si sumamos ambos grupos de población, se nos dispararían las cifras de personas desdichadas.

Muchas veces, para escapar de este malestar, recurrimos al móvil, a grupos de amigos, fiestas, compras, internet? Cientos de estímulos que nos llevan a perdemos en los demás, en lo superfluo y nos desconectamos aún más de nosotros mismos. A mi parecer la respuesta está en la educación, ciertamente en nuestra sociedad se habla de la importancia de promover las habilidades sociales en niños, de cultivar las relaciones interpersonales en adultos pero, en menor medida, se nos enseña a disfrutar cuando nos toca quedarnos a solas. Todo lo contrario, al niño desde pequeño se le castiga enviándolo a su cuarto «solo». La soledad, ya desde ese entorno, adquiere pues un matiz totalmente negativo y se asocia a la tristeza.

Sin embargo pienso que es imprescindible reivindicar etapas de soledad como momentos saludables en nuestra vida. Oportunidades increíbles para restablecer nuestro equilibrio emocional, para regularnos, para fortalecernos y llegados a este punto entender que nuestra felicidad no puede depender de otra persona. Una vez estemos cómodos a solas y disfrutemos de nuestra presencia, podremos compartir esta satisfacción personal con los otros, estableciendo entonces relaciones sanas.

Mientras tanto, este verano, aún con la nueva normalidad, si estás sin pareja aprovecha para relajarte y «coquetear» con la soledad; lee, medita, escucha música, haz ejercicio, pasea, toma contacto con la naturaleza o simplemente mira al techo. Si por casualidad, vuelves a coincidir con aquel amigo de la niñez y recurre nuevamente a la pregunta «incómoda» ¿no estás con nadie? ya sabes qué contestar: ¡Estoy pasando un tiempo maravilloso conmigo!

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