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Martí

Valencianeando

Joan Carles Martí

'Sant Vicent el del didet' en un 25 d'abril

Las reivindicaciones austriacistas contra el centralismo coinciden con la escenificación de los tradicionales ‘miracles’

Valencianeando

El antojadizo calendario ha querido que hoy coincidan dos devociones, la de los austriacistas y la vicentina. De los primeros poco que añadir, porque ser un declarado republicano que añora la monarquía absolutista significa quedar retratado a la primera. Otra cosa es que alguno de ellos tenga la capacidad suficiente para explicar que manifestarse en defensa de unos fueros medievales abolidos en 1707 por la monarquía de la competencia constituya algún síntoma de modernidad. Sobre aquello de «tot el que ve de ponent...», es cierto que el centralismo aprieta cada vez más, pero hace tiempo que un eminente estratega nacionalista (valenciano) decía que era más efectivo fundar un partido castellanista que seguir con lo nuestro, porque además de los continuos decretos de Nueva Planta, el devenir colectivo está lleno de más renuncias propias que afrontas vecinas. Suerte y al fuero.

Compromiso de Vicent Ferrer.

Sobre el santo Vicent Ferrer parece que hay consenso sobre su intensa capacidad oratoria y lo viajado que estaba. Sobre los milagros, es cuestión de fe, mucha, desde mi punto de vista. Lo que conmueve es que todavía se representen esas rondallas por varias esquinas de la ciudad. Lo que también está contrastado es que el famoso dominico valenciano se decantó por la dinastía castellana de los Trastámara en el famoso Compromiso de Caspe, donde fue elegido como rey de Aragón Fernando de Antequera. Parece que las dotes mitineras de Vicent Ferrer fueron decisivas para decantar la balanza y poner los cimientos de la Monarquía Hispánica.

«Showman».

Lo que está claro es que la figura de Ferrer da para mucho. En circunstancias normales ya hubiéramos producido una serie al estilo de ‘Juego de tronos’, pero nuestra incapacidad audiovisual la combatimos con nuestra tendencia bibliográfica. Así, la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) acaba de publicar dos tomazos del filólogo Jordi Colomina sobre La llengua de Sant Vicent Ferrer. El primero es un ‘Estudi lingüístic’ de más de mil páginas, y el segundo un completo ‘Diccionari integral’. En el prólogo, el vicepresidente de la AVL, Joan-Rafael Ramos, sostiene que el santo fue una especie de ‘showman’, argumento que sustenta por «sus dotes de dramatización en los sermones, hasta el punto de convertirse en un espectáculo de masas lleno de emociones contrastadas». Con todo poca broma porque Colomina se ha estudiado los cerca de trescientos sermones de sant Vicent publicados en valenciano y alguno más en latín, castellano o occitano que se le atribuyen.

«Valencià universal».

Lo que está claro que la prosa valentina que ahora ha puesto a disposición de todos la AVL «no dejará indiferente ni a los especialistas ni a los lectores curiosos para conocer más cosas sobre la lengua de un valenciano universal», afirma Ramos. Habrá que esperar al año próximo a ver si alguno de los altares se ha aplicado en el estudio y sorprende con algún giro lingüístico. En la entrada de ‘valencià’ del Diccionari integral pone: «Natural o habitat del Regne de València», además del comentario: «En els sermons llatins impresos, trobem el sinònim valentí: ‘Sicut faciebat unus mercator valentinus». A ver si al final el milagro de sant Vicent es el consenso lingüístico definitivo. Aunque sospecho que para ese portento hace falta algo más crematístico que unos sesudos estudios filológicos sobre los sermones del dominico.

Berlanguiano.

Lo que tengo claro es que algunos de los fervorosos ‘maulets’ austracistas irán a ver algún ‘miracle’, mientras que por la parte vicentina puede que algunos vayan a increpar a los primeros. La diversión más que por barrios sigue entre cosmologías dispares para ver quien dispone del tarro de las esencias más auténticas. Aunque aprovecharé la efeméride para contemplar otra vez la genial «Los jueves, milagros» de Luis García Berlanga, porque afortunadamente sant Vicent siempre se celebra en lunes.

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