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El reto del nuevo «mestre» de la Muixeranga es montar una torre de siete alturas

? Marcos Castell asume el cargo con el objetivo de modernizar una asociación «que estaba un poco obsoleta» ? Espera aumentar el número de miembros, cifrado ahora en 420

Una de las torres humanas realizada por la Muixeranga.

Una de las torres humanas realizada por la Muixeranga. vicent m. pastor

«Cada maestrillo tiene su librillo», reza un conocido dicho popular. Y a Marcos Castell le ha llegado el momento de mostrar el suyo. Desde este fin de semana es el nuevo «mestre» de la Muixeranga de Algemesí, sustituyendo a José Vicente Donat, quien ostentaba las riendas de la «colla» desde 2014. En las manos de Castell está el futuro inmediato de la asociación, que recibirá un lavado de cara. El objetivo de la nueva junta directiva es el de renovar y modernizar la Muixeranga, que tiene como uno de sus retos principales lograr una torre humana de siete alturas, según explicó ayer el propio Castell, quien se mostró feliz e ilusionado por la nueva etapa que ahora comienza.

La renovación de la junta ha sido total. Donat decidió no volver a presentar su candidatura y la de Castell era la única posible, así que la elección fue fácil. Además del nuevo «mestre», más de treinta muixeranguers formarán los diferentes equipos de trabajo que tratarán de dar un giro a la forma de gestionar la «colla». Castell afirmó que la Muixeranga «está un poco obsoleta en algunos aspectos,vamos a intentar renovar la imagen de la asociación con un nuevo logo y trataremos de conseguir una sede propia a través de las ayudas y subvenciones que podamos conseguir». Pese a la antigüedad de la agrupación, utilizaban como lugar de ensayo las instalaciones de los Maristas, por lo que esperan conseguir un nuevo enclave para hacerlo suyo y que les represente.

Castell definió su nueva directiva como «un grupo de 'muixeranguers' de toda la vida que podrán aportar gran cantidad de años de experiencia». Para el nuevo «mestre», la clave de su gestión será de mejorar aquellos aspectos que lo necesiten y uno de ellos es el de la forma de concebir las torres y figuras humanas: «Llevamos muchos años en los que el muixeranguer subía hasta lo más alto porque así lo había hecho siempre y consideramos que hay que hacer cambios en las personas que suben, se apostaba mucho por la fuerza y creemos que debemos centrarnos más en la técnica; si lo estudiamos todo con calma y realizamos mediciones y pesajes, esperamos poder conseguir nuestro reto que es realizar la alta de siete», afirmó Castell, quien aseguró que las torres de seis alturas estaban «ya controladas».

Unión familiar

Igualmente, entre los objetivos del nuevo «mestre» y el resto de su equipo está el de aumentar el número de miembros de la Muixeranga: «Actualmente somos unos 420, aunque en breve podríamos ser unos treinta más ya que hay varias personas que me han expresado su interés por ingresar; ojalá lleguemos a los 500 ya que sería un objetivo bonito, aunque nuestra intención es la de hacer más piña, conseguir que sea una agrupación más familiar en la que si una persona se apunta, también lo haga su pareja y luego entren también sus hijos».

El nuevo equipo que se encuentra al frente de la Muixeranga se organizará con diferentes comisiones de trabajo, algunas de ellas creadas por primera vez: técnica y ensayos, niños y niñas, bienvenida y acogida o área social, gestión económica o coordinación, entre otras.

Finalmente, otro de los objetivos que tratará de llevar a cabo la junta entrante es el de establecer y mejorar las relaciones con el resto de muixerangas de la Comunitat, que han ido en aumento durante los últimos años. De hecho, sin ir más lejos, la comarca vio el año pasado como crecía el número de «collas» con asociaciones de recuperación de la muixeranga en localidades como Alginet, Guadassuar o Antella, que se suman a otras ya existentes como Sueca, Cullera o Carlet.

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