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Ordenanza municipal

Los perros podrán entrar de nuevo en bares y locales públicos de Alzira

Una revisión de la ordenanza deja a criterio de los hosteleros y panaderos permitir el acceso de mascotas, hasta ahora vetado, con un máximo de una por persona para garantizar su control

Los perros podrán entrar de nuevo en bares y locales públicos de Alzira

Los perros podrán entrar de nuevo en bares y locales públicos de Alzira

El Ayuntamiento de Alzira ha aprobado una modificación de la ordenanza que regula la tenencia de animales de compañía que abre la puerta de los bares y otros establecimientos públicos a las mascotas -la normativa vigente prohibía expresamente su entrada- y, por otra parte, amplía la prohibición de realizar las deposiciones fuera de las zonas habilitadas para este fin al incluir también las micciones en fachadas, mobiliario urbano y propiedades privadas. La corporación municipal aprobó en el último pleno, con la única abstención del PP, esta revisión de la ordenanza en base a la propuesta planteada por la asociación de defensa de animales Decana con el objetivo, según se argumenta, de «mejorar los derechos y el cuidado de los animales de compañía, implicando en ello mayor grado de civismo por parte de los propietarios».

El primer cambio se centra en el artículo dos de la antigua ordenanza, que regula el acceso de los animales a lugares públicos, para excluir de la relación de locales en los que no se permitía la entrada el epígrafe que agrupa a «bares, restaurantes, cafeterías, hornos y pastelerías». El nuevo texto, que mantiene la prohibición en instalaciones deportivas, culturales y de ocio; establecimientos de alimentación; colegios e institutos y centros de atención sanitaria, condiciona el acceso de canes a locales de restauración y panaderías a la decisión de los propietarios del negocio. No obstante, el nuevo articulado sí prohíbe la entrada de los mismos a las cocinas, despensas, almacenes, cámaras frigoríficas y cualquier espacio donde pueda peligrar la higiene de los alimentos.

Los propietarios de este tipo de negocios que no quieran autorizar el acceso de animales deberán colocar una señal indicativa de la prohibición en lugar visible, según el nuevo articulado, que también recoge que el titular o los empleados de un establecimiento podrán ejercer el derecho de admisión en el caso de animales que generen molestias al resto de clientes.

La ordenanza también establece que los propietarios deberán mantener a sus mascotas en el interior de estos locales sujetos mediante correa y «mantenerlos bajo su control y su responsabilidad». De hecho, para garantizar ese control, sólo se podrá llevar un perro por persona.

La propuesta que argumenta este cambio señala que el objetivo es «promover la conducta cívica de los propietarios de animales en los establecimientos públicos, así como aumentar la sensibilidad de la población hacia estos». Por otra parte, los promotores del cambio alegan que la medida favorecerá un mayor consumo en la hostelería al permitir el acceso con las mascotas y ofrece una visión al exterior «de cercanía y amabilidad de la ciudad de Alzira con los animales». También se plantea como una oportunidad para emprendedores que deseen abrir negocios en el sector de la hostelería pensando en los animales, «una idea original de otros países más sensibilizados con el bienestar animal».

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