02 de mayo de 2019
02.05.2019

Alzira sanciona el movimiento de tierras en la zona de expansión urbana

El ayuntamiento abre un expediente sancionador al exportador frutrícola que ha adquirido l'Hort de l'Anglés - Pascual: «No puede venir un empresario y mover tierras sin solicitar los permisos»

01.05.2019 | 21:17
Imagen de ayer del conocido como Hort de l'Anglés, con las máquinas excavadoras y tractores aún sobre el terreno.

El Ayuntamiento de Alzira, a través del área de Gestió del Territori, ha abierto un expediente de infracción urbanística a la empresa frutrícola que ha adquirido L'Hort de l'Inglés „una extensa parcela ubicada entre la zona de expansión urbanística de El Racó y la Graella que alberga el pozo de agua potable„ por llevar a cabo trabajos de tala, movimiento de tierras y transformación de los terrenos sin el permiso municipal pertinente. Más allá de la ilegalidad de comenzar estos trabajos sobre la parcela sin la licencia del ayuntamiento, la deforestación de la zona ha provocado arrastres de tierra que agravaron las consecuencias de los últimos episodios de lluvias intensas que tuvieron lugar en Alzira la noche del Domingo de Resurrección.

Fernando Pascual, el concejal responsable de Serveis Públics y Gestió del Territori de Alzira, alegó ayer que el consistorio considera que la vía empleada por la importante exportadora citrícola que ha comprado los terrenos «no es forma de actuar», razón por la cual ha puesto en marcha la maquinaria sancionadora. «Nosotros somos los primeros en ponernos al lado de la agricultura, pero con seriedad. No puede venir un empresario y mover las tierras y empezar unas obras sin solicitar los permisos que corresponden», precisó. Como consecuencia de ello, la regidoría ha tramitado un primer expediente informativo. En caso en que la empresa lo ignore, los trámites administrativos continuarán su curso habitual.

Según definió Fernando Pascual, se trata esta de una situación inaudita en la localidad: «Lo habitual es pedir la licencia de obras previa para respetar la ley. Lo anormal es lo que ha hecho esta empresa», explicaba sorprendido por el cariz que ha tomado el asunto.

Agravante de las lluvias

Los trabajos de transformación del terreno, además, empeoraron las consecuencias de las fuertes lluvias que tuvieron lugar hace dos semanas. Cientos de kilos de tierra procedentes de ese huerto ocuparon los terrenos adyacentes. «Muchísima arena roja arrastrada de ese campo agravó los efectos del temporal. Los alrededores del Parc de l'Alquenència se llenaron de tierra que llegaba directamente de esa parcela», lamentó Pascual.

A ello se le añade las consecuencias indirectas de la deforestación. La tala de árboles y el movimiento de la tierra ha aumentado la cantidad de agua que recibe el Barranc Fosc, cuyas escorrentías ya se habían incrementado por la urbanización de las montañas aledañas. Tras «pelar» el Hort de l'Anglés y eliminar la capa de vegetación que retiene la tierra, las escorrentías del barranco han aumentado y, con ellas, el peligro que entraña para la ciudad.

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