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Plaga

La fumigación del Xúquer espera acabar de raíz con la mosca negra

El tratamiento aéreo que se llevó a cabo ayer eliminará la práctica totalidad de las larvas del insecto, según la empresa responsable

El helicóptero encargado de realizar el tratamiento aéreo, durante la demostración que se celebró ayer por la mañana.

El helicóptero encargado de realizar el tratamiento aéreo, durante la demostración que se celebró ayer por la mañana. vicent m. pastor

Un helicóptero sobrevoló a lo largo de ayer todo el río Xúquer a su paso por la Ribera, fumigando el cauce con 5.000 litros de producto insecticida contra la mosca negra. Una medida extraordinaria que la Conselleria de Sanitat aprobó ante la avalancha de afectados por la plaga del insecto, que junto al mosquito tigre están complicando la vida en la Ribera en este inicio de verano. Al menos por la parte de la mosca negra, con el tratamiento realizado ayer se espera cortar el problema de raíz. Desde la empresa Lokimica, encargada de los tratamientos insecticidas en la comarca, aseguran que aunque el producto no ataca a los ejemplares adultos de la mosca, sí acaba con las larvas, con lo que interrumpirán el ciclo biológico de la especie. «Inmediatamente no se va a notar, pero interrumpiendo su reproducción, con el paso de los días la incidencia de las moscas irá siendo menor», señaló al respecto Ricardo Costa, de Lokimica.

Se trata de una acción de choque complementaria a los tratamientos regulares que se vienen realizando y que este año se han demostrado insuficientes, a la vista de las decenas de casos diarios de personas afectadas por el insecto. El helicóptero fumigó a lo largo de todo el día de ayer el río Xúquer en siete tramos diferenciados, desde la presa de Tous hasta la Assut de la Marquesa. El producto, a pesar de que tan solo es tóxico para las larvas de la mosca y resulta inofensivo tanto para los humanos como para el resto de especies, tan solo se roció en puntos muy determinados del cauce, sin presencia humana. «Y luego la misma corriente del río lo repartirá por todo el recorrido», apuntó Noé García, gerente de Lokímica, sobre el funcionamiento de las fumigaciones realizadas ayer. Los tratamientos terrestres seguirán su curso con independencia de esta actuación.

El tiempo aprieta

El tiempoSegún señaló ayer Noé García durante la demostración del helicóptero fumigador, los vuelos de ayer llegan justo a tiempo antes de la ola de calor prevista para el próximo fin de semana. «Los huevos hubiesen eclosionado en masa entonces y este tratamiento no hubiese servido de mucho», apuntó. La combinación de las altas temperaturas registradas estas últimas semanas y la gran calidad del agua del Xúquer han sido un caldo de cultivo perfecto para la proliferación de la mosca, «como darles una bebida energética», comparó el gerente de Lokímica.

Producto nocivo solo a las larvas

El insecticida utilizado en la actuación de ayer consiste en una bacteria que sirve de alimento para las larvas de la mosca negra. Su pH alcalino, explicó García, es nocivo para estas orugas, y hace que mueran por inanición «en alrededor de 48 horas». El resto de especies no consumen esta bacteria y no notan su presencia. «Así que los depredadores naturales de la mosca siguen ahí», adució.

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