Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Feriantes de cuarta generación

Asiste a una veintena de ferias cada año y se ha convertido en un referente

Arturo Almazán hijo,
en una atracción en el
año 1949.  familia almazán |

Arturo Almazán hijo, en una atracción en el año 1949. familia almazán |

Feriantes de cuarta generación

Feriantes de cuarta generación

Almazán es un apellido que en Guadassuar se ha convertido en sinónimo de diversión. Y es que da nombre hasta a cuatro generaciones de feriantes, con una posible quinta en camino. Durante estos días, cientos de personas se habrían subido a sus atracciones, pero las restricciones implantadas por la pandemia han impedido montar la tradicional feria del Porrat de Sant Vicent .

Arturo Almazán fue el pionero de la familia. En una época en la que la escolarización era más bien deficitaria y la economía muy austera, los niños se veían obligados a trabajar. Arturo se empleó muchos años en el sector agrícola, pero desde pequeño se introdujo, poco a poco, en el mundo de las ferias. Ayudaba en lo que buenamente podía, ya fuera cobrando por las entradas o en cualquier tarea de mantenimiento o reparación. «Se empieza por pequeñas cosas y, poco a poco, se le acaba cogiendo el gusto», reconoce su nieto, Juan Antonio.

Al igual que Arturo, su padre, de mismo nombre, compaginó las tareas agrícolas y feriantes desde muy pequeño, con unos nueve años. Con el paso del tiempo, las atracciones se convirtieron en el principal sustento económico de la familia. Arturo y su hermano Pepe continuaron con la tradición de su padre. A su vez, Juan Antonio, su hermano Arturo y sus primos hicieron lo propio. Y de igual forma, los hijos de estos, que ya suponen la cuarta generación de feriantes. «Y ahora tenemos a los más pequeños ahí», apunta.

Juan Antonio recuerda, con cierta añoranza el pasado, cuando la feria de Guadassuar vivió su auténtico apogeo: «Nuestra feria siempre ha sido un referente. En una época en la que muy pocos pueblos tenían, nosotros sí. Hace muchos años, cuando llegaba el día de Sant Vicent, en los pueblos de alrededor ni siquiera se hacían clases escolares para que todo el mundo pudiese venir a Guadassuar. Con el tiempo, más de un pueblo montó la suya y ahora ya no es lo mismo. Cuando cae el fin de semana todavía viene gente, pero ha perdido el tirón que tenía».

Eso no quita que, para la familia Almazán, el Porrat de Sant Vicent sea una fiesta marcada con letras bien grandes en su calendario: «La feria de Guadassuar es la menos rentable para nosotros. Aquí todo el mundo es amigo o familiar, así que acabas dejando que suban gratis. Pero siempre es, y va a ser, la más especial de todas a las que vamos».

Inversión

En la actualidad, los Almazán disponen de dos atracciones Saltamontes y otras dos Maxi Dance, además de un toro mecánico. Cada año, participan entre quince y veinte ferias, montando unas ochenta máquinas. También gestionan un pequeño parque de atracciones en la playa de Gandia, que suele estar operativo desde Semana Santa y hasta que acaba el invierno. No obstante, ven un futuro incierto tras un pasado reciente y presente de color muy negro. «Llevamos más de un año sin celebrar ninguna feria. Las oportunidades que hemos tenido para montar nuestras atracciones desde la pandemia han sido muy pocas. Estuve en Alzira esta Navidad, por ejemplo, pero fue mucho más corta que de normal», expone Almazán, que prosigue: «Es una lástima que nos pase esto, las ferias son más seguras que otras actividades. Ir miles de personas a un centro comercial, cerrado, y con muy pocas medidas de control está permitido. Montar ferias al aire libre en las que controlamos el aforo y desinfectamos continuamente es, para algunos, más peligroso».

En ese sentido, advierte de la delicada situación en la que queda el sector: «La maquinaria requiere un mantenimiento bestial. Pasar todas las inspecciones técnicas, obtener los certificados correspondientes y contratar los seguros requiere mucho dinero. Nosotros, sin ir más lejos, invertimos hace no mucho en una máquina nueva que ni siquiera hemos podido estrenar. Tengo que seguir pagando esos gastos mientras no llegan todas las ayudas que necesitamos. Más de un feriante no podrá retomar su actividad».

Implicación. Cuatro generaciones de feriantes. 1 Julieta y Paquita, en la taquilla de los coches de choque (1960).

2 Arturo, nieto del pionero, realiza labores de mantenimiento (1970). 3 Arturo y Paquita en 1970. F

Compartir el artículo

stats