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La junta sitúa las demandas laborales como origen de la crisis de la Societat Musical

Sostiene que la petición de subir un 10% el sueldo a los profesores y el rechazo al director de la banda sinfónica tensionaron a la entidad alzireña

Imagen de archivo de un concierto de la banda. | LEVANTE-EMV

Imagen de archivo de un concierto de la banda. | LEVANTE-EMV

La directiva de la Societat Musical d’Alzira (SMA) envió un correo a la mayoría de sus socios el 23 de junio cuya lectura diagnostica que las reivindicaciones del profesorado de la escuela agudizaron las tensiones que han desencadenado la grave crisis que atraviesa la entidad. La carta fue un punto de inflexión que agravó el enfrentamiento, aunque el sector crítico sostiene que las reclamaciones laborales son solo una cortina de humo que la junta utiliza para desviar la atención del progresivo abandono de los músicos de la banda motivado por una deficiente gestión, auténtico origen para ellos del conflicto.

«Colmar el vaso»

El comunicado supuso, según los músicos, «la gota que colmó el vaso», para que muchos renunciaran a participar en el concierto que la banda sinfónica debía ofrecer el 9 de julio, al que solo acudieron 40 músicos, de los que menos de 20 formaban parte de la entidad. La junta argumenta en la misiva que se había visto obligada a responder a «determinados comentarios» y defiende que trabaja «por el bien de la SMA, sin ningún interés superior». También destaca que los directivos ocupan «un cargo voluntario y sin remuneración para que las agrupaciones musicales, escuela, alumnos, músicos y profesores tengan las herramientas necesarias para llevar a cabo su trabajo».

La junta alude a una supuesta solicitud de aumento del 10 % del sueldo por parte de algunos profesores «que podría suponer un incremento de la cuota que pagan los socios de hasta el 40%» pese a «la situación existente desde el inicio de la pandemia por la que hay un gran número de familias atravesando dificultades económicas». La junta se muestra en desacuerdo por la «injusticia» en exigir «más dinero a los padres para subir el sueldo a los profesores» y recuerda que este año el número de alumnos se ha reducido y, «aún así, se ha mantenido el sueldo de los trabajadores y la idea es continuar aumentándolo en la medida que sea posible».

«Animadversión»

Otros objetos de debate son la polémica compra de un piano para la escuela, el control horario de los profesores, que generó un clima de malestar; la «animadversión hacia el director de la banda «que llegó a boicotear la asistencia a los ensayos de la banda sinfónica», o la adquisición de un local para los ensayos y el AMPA.

La junta añade: «Nunca podrán acusarnos de habernos inmiscuido en el trabajo educativo, mientras que el personal de la escuela sí lo hace con las competencias de la junta constantemente. Para nosotros la escuela es muy importante pero estamos en una situación insostenible de ataque continuo y personal a las personas que componen la Junta. Todos los ataques contra la Directiva se han multiplicado desde el momento en el que se notificó el fin de las funciones como director de la banda joven al actual director, que ha estado doce años realizando esta función».

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