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Sueca, epicentro mundial de la paella

Hoy se recupera la sexagésima edición del concurso más internacional del principal plato de la gastronomía valenciano que la covid suspendió en 2020

Decenas de cocineros se someten cada año al criterio del más reputado jurado en Sueca. | LEVANTE-EMV

Decenas de cocineros se someten cada año al criterio del más reputado jurado en Sueca. | LEVANTE-EMV

Sueca celebra este domingo el 60º concurso de paella que el año pasado no pudo celebrarse debido a la pandemia, por lo que la organización ha dedicido denominarla la edición 60 + 1. El certamen internacional ha convertido a Sueca en uno de los epicentros gastronómicos de España y en un claro referente mundial del plato más reconocible de la cocina autóctona. El decano de los certámenes gastronómicos goza del reconocimiento universal del sector, no sólo por ser el más antiguo de la península ibérica, sino porque, además, en cada convocatoria aumenta la demanda de participantes. 

El concurso reivindica la receta más auténtica de la paella y a Sueca como cuna de un plato cocinado según los cánones más ortodoxos de la tradición arrocera. De hecho, un gran número de restaurantes de la ciudad comenzarán a partir de ahora a ofrecer en sus cartas, durante todo el año, la paella valenciana siguiendo la receta original. Estará certificada.

Un libro conmemora el sexagésimo aniversario, una efeméride señalada. El concurso dio un salto cualitativo en el año 1990, cuando adquirió su carácter internacional. Desde esa fecha, el prestigio que otorga el primer premio ha multiplicado su valor. Mostrar el diploma acreditativo de haber ganado el certamen en el comedor de cualquier restaurante del mundo se ha convertido en un sueño.

Asia y Norteamérica

Durante los últimos años se organizan semifinales en diferentes continentes. La participación de Norteamérica y, sobre todo de Asia, ya resulta muy significativa. Y el aprecio de la sociedad japonesa a la cultura valenciana del arroz ha crecido exponencialmente. En los últimos años es muy habitual la presencia de cocineros nipones en el concurso. La ubicación de Sueca, en mitad del parque natural de l’Albufera, y rodeada de una extensa planicie de arrozales añade atractivo para los concursantes y visitantes foráneos y entronca con el objetivo suecano de fomentar el turismo.

En este contexto, la concejal responsable del certamen, Manoli Egea, destaca la gran repercusión que ha alcanzado «con la consiguiente promoción mediática que ello conlleva». Los organizadores acumulan cada vez más premios y reconocimientos por su trabajo en la promoción del plato más preciado de la gastronomía valenciana.

El alcalde de Sueca, Dimas Vázquez, remarca que este año aporta un simbolismo especial al no haberse podido celebrar en 2020 el tan esperado 60 aniversario. «Deseamos que esta edición sea la primera de una nueva normalidad y, al mismo tiempo, que sea recordada como símbolo de unión y del compromiso fiel del ayuntamiento y de la ciudad con su certamen más estimado».

En la actualidad el concurso trabaja para recuperar la tradicional receta valenciana de la paella y potenciar el sabor casero. Intenta, salvando las distancias, recrear el plato que se sirve en los domicilios valencianos, cerca de los marjales que lo engendraron.

Los orígenes del Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca se remontan al año 1961 debido al «boom» turístico y de certámenes gastronómicos. En esta época, Sueca celebraba el 600 aniversario de la «Troballa de la Mare de Déu» y, aprovechando la ocasión, el entonces alcalde, Francisco Segarra Fabiá, quiso crear una fiesta dedicada a la paella. Así nació la «fiesta del arroz» con un concurso nacional de paella valenciana. 

De hecho fue el mismísimo Joan Fuster quien dejó constancia del primer concurso en una crónica publicada en el periódico Jornada. En el artículo, el escritor e intelectual ya vaticinó el futuro del certamen al proponer que «debería celebrarse ante los públicos de otras áreas gastronómicas».

La fiesta del arroz, consistía esencialmente en el concurso matutino y una cabalgata que se realizaba por la tarde. Adquirió importancia en sólo cinco años y pronto fue calificado de interés turístico. Cada vez se sumaba más gente, hasta el punto de llegar a los 1.600 comensales en 1974.

El año 1987 se incorporó el Club de Jefes de Cocina de la Comunidad Valenciana y las asociaciones de cocineros y reposteros de Valencia y España a la organización. Hoy el chef Jesús Melero,del restaurante RI-RA de Sueca, se mantiene al frente del certamen.

En 1990 se vivió otro hito al adquirir un carácter internacional. Este hecho aporta un importante punto de inflexión, ya que en este momento la participación se extiende a Europa, América y Japón, abriendo las puertas del concurso a todo el planeta. Consolidada la participación extranjera, se certifica la receta oficial de la paella valenciana de Sueca como la original y el Concurs se declara Fiesta de Interés Turístico Nacional.

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