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Atasco histórico en las carreteras de la Ribera durante 10 horas

Las vías secundarias colapsaron

Los bomberos apagando el fuego del remolque accidentado en la A-7. | LEVANTE-EMV

El incendio del remolque de un camión que transportaba material inflamable en la autovía A-7, a la altura de Alberic, provocó ayer un corte de tráfico que desencadenó un atasco monumental y el colapso de las carreteras secundarias. Ni lo más viejos de la comarca recordaban algo semejante. El accidente se originó en torno a las 5:15 horas de la mañana y hasta las tres de la tarde no se abrieron los carriles al tráfico.

Colas kilométricas en la A-7 a la altura de Antella. | PERALES IBORRA

El camión, que transitaba en dirección a Albacete cargado dedisolventes y pinturas, se incendió a pocos metros de la salida de la A-7 hacia Gavarda. Efectivos del cuerpo de bomberos acudieron al lugar para sofocar las llamas. El fuego pudo controlarse sobre las seis de la mañana, aunque el incendio no pudo controlarse hasta varias horas después por el vertido de los productos y su alta inflamabilidad.

Para llevar a cabo la extinción y posterior retirada de los restos del vehículo incendiado, que no pudo concluirse hasta las 16:00 horas, fue preciso cortar varios kilómetros de la autovía, circunstancia que provocó que todo el tráfico que habitualmente pasa por dicha vía tuviera que desviarse por carreteras secundarias, principalmente por Alberic, cuya Policía Local se personó en las rotondas de entrada a la localida para informar a los conductores. Los agentes no daban abasto para tratar de reconducir el caos.

Carreteras saturadas

La situación fue a peor. El denso tráfico acabó colapsando carreteras secundarias y multiplicó el tráfico urbano en Alberic, Benimuslem, Xàtiva, Pobla Llarga, Carcaixent y Alzira, entre otras poblaciones. Algunas de las carreteras que experimentaron retenciones y circulación muy densa fueron la propia autovía A-7 en dirección a Albacete, la CV-50 a la salida de l’Alcúdia en dirección a Alzira, la CV-550 entre Alzira y Alberic, o la CV-41 que une Carcaixent y Xàtiva. Asimismo, por precaución, los caminos rurales cercanos al accidente también fueron cortados.

A los numerosos vehículos que fueron desviados por las carreteras secundarias, cabe sumar los automóviles que habitualmente transitan por dichas vías y que también se vieron altamente afectados, lo que provocó malestar y nerviosismo entre los conductores: «Más de dos horas he tardado en desplazarme de Pobla Llarga a Alzira para ir a trabajar, cuando ese recorrido lo hago en unos diez minutos», lamentó un conductor a este periódico. Otro conductor, se vio impedido en la misma autovía: «Me ha pillado en la gasolinera de Massalavés y he estado, para poder salir a Alberic, de las 8:15 hasta las 14:30 horas. Almenos he podido trabajar con el portátil y el móvil mientras estábamos parados, lo que me ha ayudado a calmar los nervios, pero los otros conductores, como es normal, estaban histéricos», apuntó.

Decenas de miles de coches

Unos 30.000 vehículos abandonaron la A-7 para transitar por las vías secundarias de algunas poblaciones de la comarca, más los que habitualmente las transitan, por lo que el colapso del tráfico fue considerado por muchos lugareños como el más grave de la historia la Ribera no provocado por lluvias torrenciales.

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