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El Hospital de la Ribera aguanta con más holgura la presión de la sexta ola covid

El centro asistencial alzireño alberga una treintena de pacientes (once en la UCI y veinte en planta) aunque se retrasan algunas cirugías

Exterior del hospital de Alzira, en una imagen de archivo. | PERALES IBORRA

La sexta ola de contagios de Covid se ha ganado, a pulso, la consideración de tsunami. La variante ómicron del coronavirus se expande a tal velocidad que deja, día tras día, nuevos récords. Afortunadamente, el efecto de la vacuna ha frenado la gravedad de la enfermedad. Así lo demuestra la ocupación del Hospital de la Ribera, que alberga una treintena de pacientes, según confirmaron ayer fuentes internas a Levante-EMV.

La historia se ha repetido, aunque solo en parte. El primer mes de 2021 estuvo marcado por un crecimiento desmesurado de contagios. El año 2022 no se queda atrás. De hecho, el volumen es ahora mayor, aunque las consecuencias son diferentes. Como ya informó ayer este diario, la Atención Primaria es el sector sanitario más afectado por esta ola. La ingente cantidad de positivos con síntomas leves y contactos estrechos que rastrear desborda a los sanitarios de este área. No obstante, el hospital soporta con mayor holgura la virulenta embestida de la pandemia.

Según detallaron las mismas fuentes, los sanitarios del centro asistencial alzireño atienden en estos momentos a una treinta de pacientes Covid, once en la Unidad de Cuidados Intensivos y unos veinte en planta. Una cifra que nada tiene que ver con lo ocurrido hace un año, cuando el volumen de pacientes críticos superó, incluso, el aforo con el que se concibió la UCI del hospital.

Soportar los insultos

No obstante, fuentes sindicales alertaron nuevamente de la delicada situación que sufren los sanitarios a nivel profesional: «Están exhaustos. Trabajar con pacientes de Covid es muy pesado. Además, el servicio de prevención sufre las consecuencias porque hay que hacer una gran cantidad de pruebas entre los trabajadores». Asimismo, reivindicaron la labor que se realiza en las dos áreas que peor llevan la ola de contagios: «La gente de Atención Primaria está fatal. Tienen una cantidad de trabajo brutal y, además, tienen que aguantar los insultos de la gente porque llaman al teléfono y nadie les puede atender. Están desbordados. En Urgencias también se sufre cuando se producen picos asistenciales, sobre todo por la falta de personal», lamentaron las mismas fuentes.

Aunque se espera que el volumen de ingresos se incremente hasta varias semanas después de que se doblegue la curva, los sanitarios confían en que el hospital no se vea desbordado. Por el momento se han retrasado algunas cirugías y se trabaja con la previsión de que puedan llegar más pacientes en los próximos días.

«El año pasado siempre veías un coche fúnebre»

La gran cantidad de contagios registrada en las últimas semanas sobrepasa, por mucho, los volúmenes que se manejaban el año pasado. Pero el efecto de la vacuna ha reducido considerablemente la mortalidad, como demuestran los datos. Y también los sanitarios. Así lo expresaban fuentes hospitalarias a este diario: «Nada tiene que ver lo que se vivió entonces con lo que ocurre ahora. El año pasado, prácticamente todo en el hospital era Covid. Salías a tomar el aire y raro era el día que no vieras un coche fúnebre. Fue muy duro por la carga de trabajo, pero también a nivel mental. Si hace un año nos hubiésemos enfrentado a una ola como esta... A saber qué habría pasado. Mejor no pensarlo».

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