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Un colegio de Alzira soporta sin calefacción la semana más fría

Los padres reclaman al ayuntamiento que facilite estufas para evitar temperaturas de 4 º C en las aulas

Padres y alumnos del colegio Lluís Vives de Alzira, ayer, a la salida de clase. | PERALES IBORRA

La semana más fría del invierno ha cogido al colegio público Lluís Vives de Alzira sin calefacción -un problema que se arrastra desde finales del curso pasado- y los gorros, abrigos y guantes son imprescindibles en las aulas. La caldera dijo basta hace aproximadamente ocho meses tras sucesivas reparaciones y pese a haber solicitado la instalación de una nueva o una reparación más costosa, todavía no ha llegado, según denunció ayer la presidenta de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos, Ana Belén Martínez, que reclamó una «solución inmediata» para evitar temperaturas que estima pueden situarse por momentos en torno a 4 º C en las aulas de un centro ubicado fuera del casco urbano y en las inmediaciones del río.

«Es inhumano», indicó Anabel Martínez, al tiempo que solicitaba la implicación del ayuntamiento para que mientras la Conselleria de Educación renueva la caldera se instalen «estufas, calefactores o lo que haga falta porque no es un invierno normal, estamos todavía en pandemia y hay que seguir ventilando las clases».

Martínez comentó que, en base a la información que el equipo directivo del colegio ha facilitado a los padres, la conselleria ha confirmado que toda la documentación se ha cursado correctamente, «pero nos dicen que estamos en la cola, que hay otros colegios en la Comunitat Valenciana que necesitan inversiones y que cuando nos toque nos lo darán. A principios de curso nos dijeron que tardaría unos seis meses y, aunque confiábamos en que la pudieran sustituir antes, aún no ha llegado», detalló la portavoz de los padres y madres, que señaló que a las bajas de docentes y alumnos por Covid se unen las ausencias por «constipados y enfriamientos de niños y maestros». Anabel Martínez expuso que el problema de estas gélidas temperaturas se agrava si se tiene en cuenta que el colegio cuenta con aulas de dos años, «niños que van con pañal» o que por tratarse de un centro inclusivo «también hay personas vulnerables».

Alumnos y docentes

«Si los niños tienen mocos, con la nueva variante, no pueden ir al colegio; los niños y los maestros son víctimas de este problema que no solo repercute en la salud, sino también en la calidad de la enseñanza y en la conciliación de la vida familiar porque si un niño tiene que quedarse en casa, con la pandemia, no lo puedes dejar con personas mayores que son vulnerables», incidió la presidenta.

Martínez invitó a los concejales a pasar una mañana en el centro para que tomen conciencia de las bajas temperaturas que se alcanzan en las aulas como forma de agilizar la solución que reclaman.

Tanto los grupos municipales del PP como de Ciudadanos reclamaron ayer una solución. El portavoz de la formación naranja, Miguel Vidal, denunció que «el colegio lleva casi un año sin calefacción cuando hay dinero en las arcas públicas par a otras cosas de menor importancia». Vidal reclamó que la Administración garantice el funcionamiento de la caldera, bien con una reparación o con la sustitución de la actual «sin más dilación, porque no puede ser que el alumnado y el profesorado estén pasando frío». También el PP exigió una solución inmediata y criticó al gobierno local que, en lugar de resolver el problema, «pase la pelota a la conselleria».

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