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El invidente que obtuvo una plaza de fiscal logra ahora ganar un concurso de ‘truc’

La falta de señas en el juego las compensa con su gran memoria y perspicacia

Héctor Melero, en el centro, tras recibir el premio. | LEVANTE-EMV

No hay metas inalcanzables, todo es posible. No es un eslogan publicitario sino la frase que mejor resume la titánica fuerza de voluntad del joven vecino de Cullera Héctor Melero Martí, un invidente que sigue dando lecciones de integración social. Tras convertirse en el primer fiscal ciego de España tras superar la correspondiente oposición pública continúa demostrando que no hay barreras que le impidan conseguir nuevos retos. Asume actividades que, a priori, se antojan muy complicadas para gente con problemas de visión, y no solo logra salir airoso sino que también consigue sus objetivos. El último ganar un campeonato fallero de ‘truc’, uno de los juegos de cartas de raigambre valenciana.

Héctor y su compañero Cisco, ambos miembros de la comisión de la Falla Taüt de Cullera, se inscribieron como una pareja más en el tradicional campeonato de truc que organiza anualmente la Junta Local Fallera. Un hecho que para el propio Héctor «no debería de ser tomado como extraordinario sino más bien como un paso hacia la integración social del colectivo de invidentes». Con esa mentalidad aborda todos sus desafíos. La pareja no solo participó en el concurso sino que se proclamó ganadora del certamen de este año al derrotar en la final al dúo que representaba a la Falla el Raconet. 

La adaptación de Héctor es impresionante ya que el juego del truc se basa mucho en las señas (guiños, levantamiento de cejas, muecas, y otros gestos que se concierten) que se intercambian los integrantes de cada pareja para decidir qué cartas se han de jugar en cada momento. La invidencia de Héctor obligaba a jugar por ello con una baraja especial que incorpora signos de braille para que pueda conocer en cada momento tanto sus cartas como las que le habían correspondido a su compañero. Todo lo demás responde a un ejercicio de memoria y perspicacia, habilidades que definen muy bien al joven fiscal.

Héctor se toma su participación en el concurso y su victoria como « un paso más hacia la normalidad, porque debería de ser visto como algo corriente dentro de una sociedad que intenta asegurar la igualdad de todos los colectivos que la componen». La vicepresidenta y consellera de Igualdad, Mónica Oltra, consideró al joven invidente de Cullera, tras haber accedido a la carrera fiscal, «un referente para muchas personas con diversidad funcional que, en algún momento, piensan ‘yo no puedo hacer eso’. Él es un ejemplo de que sí se puede y de que los techos de cristal se pueden romper». Y es cierto.

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