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El repunte Covid y una plantilla precaria tensionan la sanidad

La plantilla lamenta la falta de personal

Miembros del Comité de Empresa durante la sentada de ayer en el hospital de la Ribera. | LEVANTE-EMV

Llega el verano y, con él, las vacaciones. Estos meses de descanso para la mayoría de la población, se han convertido en una verdadera preocupación para los sanitarios que trabajan en el Departamento de Salud de la Ribera. Como cada año, la falta de personal durante los meses de julio, agosto y septiembre viene acompañada de un aumento del turismo en la comarca.

El delegado del CSIF en el Departamento de Salud de la Ribera, Enrique Martínez, ha denunciado a Levante-EMV, que, a fecha de ayer, «todavía no conocemos el plan de vacaciones. pero consideramos que será insuficiente». Como muestra de ello, Martínez señala que «la Conselleria ha anunciado 350 contrataciones durante estos meses, pero tienen que disfrutar de sus vacaciones más de 2.500 profesionales, por lo que sigue faltando personal en el departamento».

La mayor presión hospitalaria durante estos meses se produce en el servicio de urgencias, ya que, ayer mismo, había «22 personas pendientes de un ingreso hospitalario». El representante del CSIF indica que «todos los años se repite la misma situación, pero no deberíamos considerarlo normal porque esa gente necesita una cama». A ello se suma la falta de personal, que ha supuesto, en palabras de Martínez, «una limitación de los permisos por interés particular y la negativa de llevar a cabo acciones formativas debido a la falta de trabajadores», por lo que desde el departamento esperan que «esto no comporte también el cierre de algún consultorio médico».

Cambio en la normativa

Por su parte, la representante de UGT en el hospital de la Ribera, Sagrario Pérez, ha añadido la preocupación existente entre el personal por el incremento de los casos de coronavirus en la comarca. Antes del cierre de esta edición, el hospital contaba con seis ingresos, aunque ninguno de ellos se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos. Pérez señala que «no se trata de casos graves, pero sí que hemos notado que hay más pacientes», lo cual comporta cierto temor, ya que «la llegada del verano supone un incremento de la socialización y esto puede ir ligado a un aumento de casos».

A ello, se suma los cambios establecidos por la conselleria en el caso de que se produzca algún contagio entre el personal sanitario. Así, como afirma Pérez, «si un trabajador se contagia y no se encuentra indispuesto, tiene que seguir trabajando con mascarilla». Desde el comité consideran que se trata de «una decisión poco acertada». Cabe recordar que anteriormente el personal sanitario no podía incorporarse a su trabajo hasta haberse realizado un test de antígenos cuyo resultado fuese negativo. «Ha habido sanitarios que no han podido trabajar durante 15 días», recordaba.

Otra de las nuevas medidas se basa en que «no habrá ninguna planta específica para esta enfermedad», por lo que, por ejemplo, «si una embarazada está contagiada de Covid-19 en el momento del parto, seguirá estando en la planta de maternidad».

Estos cambios, sumados a la falta de personal, han comportado que «afrontemos el verano de manera pesimista, ya que, al cansancio acumulado por estos dos años, se suman las vacaciones, la incorporación de gente sin experiencia o el aumento de las urgencias». Desde el comité reconocen que «vienen tiempos difíciles y esperamos que no empeoren con el aumento de casos de Covid-19».

Ante esta situación, el Comité de Empresa sigue reivindicando sus derechos con varias protestas como la sentada en la entrada del hospital ayer y que se repetirá el próximo martes. Durante el acto, reivindicaron la homogeneización de las jornadas laborales o igualar los conceptos retributivos al resto del personal sanitario.

El Perelló ha sido una de las zonas afectadas por los recortes sanitarios. Este municipio cuenta con una población estable de 2.000 personas, pero durante el período estival aumenta hasta las 25.000 personas, lo que exige dotarle de ciertos servicios. Así, en los últimos años, contaba con un médico y un servicio de enfermería durante gran parte del año y se dotaba de dos médicos y un refuerzo en la enfermería en los meses de verano. Sin embargo, esta año la conselleria ha eliminado uno de los médicos, por lo que el servicio se ha visto reducido.

«A ello se suma la eliminación del servicio de pediatría, al menos durante el verano, por lo que una población habitual de 2.000 habitantes va a tener menos servicio médico durante estos dos meses a pesar de incrementarse el número de personas», ha asegurado el alcalde de El Perelló, Juan Botella.

Por su parte, el Ayuntamiento de Sueca también ha denunciado el cierre de consultorios médicos en las playas como es el caso de Les Palmeres. «Dicen que se trata de una decisión que recae sobre el Departamento de Salud de la Ribera debido a un problema estructural común por falta de médicos de familia. Esto se sufre todo el año, pero se acentúa en verano, por lo que se han reforzado poblaciones como El Perelló y Mareny de Barraquetes para asumir pacientes de otras zonas», ha expuesto la concejala de Sanidad, Estefanía Requeni, quien ha añadido que «el Centro de Salud de Sueca se reforzará por las tardes» para mayor seguridad.

El consultorio de El Perelló pierde la mitad del servicio que prestaba

El municipio ha perdido uno de sus médicos y ha visto reducido su horario de atención

joan gimeno. alzira

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