28 de febrero de 2020
28.02.2020
Levante-emv

Jubilats i pensionistes de la Safor ¿Es necesaria?

27.02.2020 | 20:59
Jubilats i pensionistes de la Safor ¿Es necesaria?

según la RAE una asociación es «organización dotada de personalidad jurídica integrada por una diversidad de personas, físicas o jurídicas, que, mediante un pacto asociativo, se dedica de forma permanente a la consecución de determinados fines sin finalidad de lucro». A mi juicio lo importante de una asociación consiste en el fin que pretende conseguir.

La pregunta de si la Associació de Jubilats i Pensionistes de la Safor es necesaria viene determinada por la existencia de múltiples asociaciones de jubilados en el ámbito de pueblos y ciudades, pudiendo dar sentido a la pregunta la finalidad de cada uno de los grupos.

Las asociaciones dirigidas a las personas mayores podemos resumirlas en las dos caras de una moneda. Por el haz encontramos todas aquellas que van dirigidas al ocio, acompañadas de una cierta vertiente de prevención y algún aspecto formativo. Su labor es extraordinaria pues facilitan la socialización, evitan la soledad y el aburrimiento, favoreciendo la prevención de pérdidas cognitivas con las manualidades y clases de memorización a la vez que se intentan transmitir conocimientos que en ocasiones son desconocidos. Por el envés, tenemos las Universidades del Mayor, disponiendo aquí de dos, con lo que la oferta no es única. Estos servicios son importantes pues facilitan que aquellos que durante su vida laboral, por dedicación a su profesión se han encontrado con lagunas en sus conocimientos puedan tener la satisfacción de acceder a ellos.

Tanto en un caso como en otro, lo que sorprende es que existiendo en las dos aspectos que favorecen la formación, esta no viene acompañada de una sensibilización individualizada con crítica objetiva de su «estar» en la sociedad. Es como si se hubiera programado para favorecer el individualismo, «estoy bien, pues que no me mareen», y da la casualidad que este, «el individualismo», es uno de los principales pilares de los programas neoliberales que tienden precisamente a inmovilizar a la sociedad para poder campar a sus anchas.

Como he dicho, lo que define a las asociaciones son sus fines. En nuestro caso la finalidad no es altruista, solidaria, caritativa? es simplemente de justicia, esa dama difícil de encontrar en nuestra sociedad. Y digo de justicia porque cuando esta está presente no son necesarias las otras actitudes.

Nosotros aparecemos por una agresión al orgullo de las personas de nuestro grupo. Es un intento de tomadura de pelo lo que hace reaccionar a una parte de las personas de nuestra edad. Al socaire de esta situación cogemos como bandera la defensa de las pensiones públicas, pero no hay que equivocarse, este es un aspecto. Lo importante a mi juicio es conseguir el respeto de toda la sociedad. Con este no sería necesario aguantar la hipocresía de las pensiones, en el sentido de que si se considera que el salario mínimo interprofesional es la cantidad mínima para poder vivir con cierta calidad de vida, no se entiende que a la vez se condene a una gran parte de la población con pensiones que a veces no llegan ni a la mitad de este. Si nos respetaran esto no tendría lugar. Existen también otros agravios comparativos, como el de las prestaciones a minusvalías. Ha sido un logro reconocer la necesidad de prestaciones a aquellas personas que por una enfermedad sufren problemas de movilidad, pero creo que no es menos importante el no poder oir (con el aislamiento que esto produce), tener dificultades en la visión, tener problemas a la hora de la alimentación? y tantos otros aspectos relativos a la dependencia.

Es por esto necesaria nuestra presencia, siendo imprescindible construir entre todos un barco acorazado (perdonen el símil) que sea capaz de evitar que en los puestos de poder no haya personas (y digo personas, no partidos políticos) que gobiernen con programas neoliberales.

El individualismo tiene que ser sustituido por la conciencia de que unidos podemos conseguir una sociedad más justa. Esta es nuestra razón de ser. Somos responsables de lo bueno y de lo malo que ahora tiene la sociedad, pero se nos respetará si somos capaces de actuar para resolver el aspecto negativo.

Este barco puede ser imparable si todos navegamos en él con el mismo rumbo. Por cierto, existen distintas escalerillas para subirse, sólo es necesario concienciar que nuestro futuro depende de nosotros. Te esperamos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook