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"Toda la pena que hemos pasado en este proceso tan duro se convierte en alegría"

Las familias recuperarán los restos el próximo sábado

Carmen Gómez mira, ayer, la placa en honor a su abuelo, Vicente Gómez, en la plaza de Tavernes que lleva su nombre. | T. Á. C.

Carmen Gómez mira, ayer, la placa en honor a su abuelo, Vicente Gómez, en la plaza de Tavernes que lleva su nombre. | T. Á. C.

Carmen Gómez ha tenido muchos motivos para desfallecer, para tirar la toalla, para renunciar a todo a lo que estaba dedicando estos últimos años de su vida. Hasta en tres ocasiones ha tenido que vivir cómo el nombre de su abuelo, Vicente Gómez, no estaba entre los restos de los represaliados de la fosa 112 del cementerio Paterna que le iban notificando como identificado desde los laboratorios de Madrid, dado que ella es presidenta de la asociación de familiares de víctimas que aquella infamia que fue la represión franquista. Pero desde el momento en el que decidió iniciar esta lucha asumió que no lo hacía por ella y por su familia, sino por las de los 98 hombres a los que, hace 80 años, asesinó el régimen franquista y enterró sin un mínimo de dignidad. «Desde que empiezas este proceso eres consciente de que si no identifican a tu familiar, aquel que tenga la suerte y lo consigue se convierte también en el tuyo, porque la alegría es la misma. Me he sentido igual de satisfecha con cada persona que ha logrado identificar a su familiar y tener la posibilidad de darle una sepultura digna», explica a este periódico.

Pero su día llegó. Fue el pasado miércoles cuando recibió la noticia más esperada: entre los 98 cuerpos recuperados en la fosa 112 se ha podido identificar el de su abuelo, Vicente Gómez Marí, que fue alcalde republicano de Tavernes de la Valldigna y que hoy cuenta con una plaza en el municipio. Fue fusilado en el «paredón de España» cuando tenía 45 años. Su asesinato se produjo el 9 de diciembre del 1939. «El primer sentimiento fue de emociones encontradas. Sentí mucha alegría, algo que no se puede explicar», indicaba su nieta. «La emoción fue tremenda, toda la pena que hemos pasado en este tiempo, todo el proceso tan duro que hemos vivido se convierte en alegría», señalaba.

Ha pasado casi un año desde que los laboratorios confirmaron la identidad de tres de los cuerpos recuperados. En un primer momento, entre ellos no se encontraba el de Vicente Gómez, lo que supuso una decepción para la familia, que llevaba años trabajando para que llegara ese momento. De hecho, el deseo de Carmen Gómez de hallar a su abuelo fue lo que puso en marcha todo el proceso para la exhumación de la fosa 112 de Paterna, donde había más vecinos de Tavernes y también de Cullera, Carlet, Alcàsser, Oliva o Castelló.

El retraso en la identificación se ha debido al mal estado que presentaban los restos hallados en el cementerio de Paterna. En un primer momento se utilizaron muestras de ADN de familiares vivos, pero al no conseguir los resultados esperados, algunas familias, como es el caso de la del alcalde republicano, aceptaron exhumar a miembros más directos para que se les extrajeran muestras de ADN.

Tristeza por los no identificados

La alegría por la identificación de su abuelo se mezcla con la tristeza de que haya tres cuerpos de vecinos de Tavernes que no lo han logrado por la dificultad de cotejar el ADN debido al tiempo transcurrido. Sin embargo, Gómez tiene la esperanza de que nuevas tecnologías en genética permitan en un futuro que estos familiares hallen los restos de sus fallecidos.

En estos momentos, el proceso de la fosa 112 se da por cerrado. De hecho, resta la entrega de los cuerpos, que tendrá lugar el sábado 3 de abril en Paterna, mientras que en Tavernes se celebrará un acto el día 10. Sin embargo, la asociación seguirá trabajando para lograr más identificaciones cuando las nuevas técnicas lo permitan.

En total, se han logrado reconocer 21 cuerpos de esta fosa, siete de ellos de vecinos de Tavernes. Es, como explicaba Carmen Gómez, la exhumación en la que se han logrado un mayor número de resultados positivos.

En un principio, en esta fosa se enterraron 100 cuerpos en dos sacas pero en su día las familias lograron sacar dos. Los trabajos llevados a cabo gracias a una subvención de la Diputación de València y la implicación del Ayuntamiento de Tavernes a través de la Concejalía de Memoria Histórica lograron recuperar 98. La asociación contactó con 52 familias, de las que 21 han podido dar con sus allegados.

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