La variante Ómicron del covid ha batido todos los récords. La última variante está detrás del exponencial pico de contagios por coronavirus de la sexta ola y su extraordinaria capacidad de trasmisión la han convertido en la variante predominante en las últimas semanas.

Los expertos coinciden en que Ómicron se ha convertido en la variante del virus más contagiosa y el avance de la pandemia de coronavirus y el estudio de comportamiento de los infectados por Ómicron permite ahora sacar algunas conclusiones sobre el comportamiento de esta nueva variante.

Además de ser más contagiosa que la variante Delta o las anteriores, Ómicron también ha evolucionado y ha modificado sensiblemente los tiempos de incubación del virus y la aparición de los primeros síntomas.

Entrada de acceso para PCR a menores en el Hospital General de València, el curso pasado. JM LOPEZ

¿Cuánto tardan en aparecer los síntomas de Ómicron?

En primer lugar, hay que incidir en que cada paciente experimenta una evolución diferente tras la infección. SIn embargo, y a diferencia de Delta, el periodo de incubación de Ómicron es de unos tres días frente a los 4 o 5 de las variantes anteriores. Los síntomas (siempre que no se trate de infecciones asintomáticas) se inician entre el primer y el segundo día desde el contagio. Cabe señalar que, de acuerdo con la información con la que se cuenta, una persona infectada por Ómicron puede ser contagiosa entre uno y dos días antes del inicio de síntomas y durante dos o tres días después de la aparición de estos.

Por todo esto, ll Ministerio de Sanidad recomienda que, para que los resultados de las pruebas diagnósticas sean lo más fiables posibles, estas deben realizarse en los primeros siete días desde el inicio de la infección o en los primeros cinco desde la aparición de los síntomas, ya que es en este momento cuando la carga viral sería más elevada y por tanto más detectable por los test de antígenos disponibles en las oficinas de farmacia.

En cuanto a los síntomas de Ómicron, la fiebre, la tos persistente y la pérdida del gusto y del olfato han sido hasta el momento reconocidos como signos de alerta de una posible infección por SARS-CoV-2. La principal novedad con Ómicron es que la pérdida del gusto y del olfato se manifiesta con menor frecuencia y que existen otros síntomas, como la voz ronca o el dolor de oídos más comunes entre los infectados por Ómicron.