19 de septiembre de 2013
19.09.2013
Alicante

El rey de los champiñones

Un agricultor halla en su finca un hongo silvestre de casi dos kilos y medio y 45 centímetros de diámetro

19.09.2013 | 13:16

El villenero Sebastián Calabuig pensaba, a sus 70 años de edad y después de toda una vida dedicada a la agricultura, que el campo ya no escondía secretos para él. Pero estaba equivocado porque ha visto lo nunca visto. Se ha encontrado en su finca de la Peña Rubia de Villena (Alicante), por pura casualidad, con un champiñón silvestre en Villena les llaman morenas que pesa dos kilos y 300 gramos y mide 27 centímetros de alto y 45 centímetros de diámetro.

Un prodigio de la naturaleza que responde al nombre científico de Agaricus bisporus y es completamente inusual por estas latitudes. De hecho, ni los agricultores más viejos del lugar recuerdan haberse topado antes con un ejemplar tan colosal.

"Estaba dando una vuelta por mi finca de frutales y al verlo de lejos, medio oculto entre la hierba, pensé que era una pelota blanca de esas de playa que estaba pinchada y que algún crío habría dejado allí tirada. Incluso iba a darle una patada pero al acercarme me quedé "muerto" al darme cuenta de que, en realidad, era un champiñón gigante", relató ayer el descubridor del micológico hallazgo.

Recuerda que hace más de treinta años ya se encontró en la finca "Pinos Raros", que cultivaba en la cercana Colonia de Santa Eulalia, una "morena" que pesaba cerca de un kilo. "Aquello ya dio mucho que hablar en su momento pero ésto es que deja impresionado a todo el que lo ve", decía ayer sonriendo mientras sostenía el hongo en sus manos.

Él cree que las lluvias caídas en los últimos meses, la presencia de un frondoso manto de hierba y la buena tierra de la Peña Rubia han favorecido el desarrollo del champiñón hasta convertirlo en un ejemplar único. Estaba concretamente en una parcela donde Sebastián cultivaba perales que arrancó el año pasado. Una circunstancia que también puede haber influido en su desproporcionado crecimiento. Ahora lo conserva en su casa con mimo y agua y así podrá aguantar sin secarse unos cinco días.

Asegura que no se lo va a comer, "que le da pena", así que si algún experto quiere estudiarlo él estaría dispuesto a ofrecerle una cita con el rey de los champiñones.

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