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Protesta

Más de 4.000 zamoranos claman contra la "incapacidad" de la Junta ante los incendios

La movilización convocada por 'La Culebra no se calla' exhibe el hartazgo de la gente ante los fuegos que arrasan la provincia

La manifestación, en La Marina.

Zamora volvió a responder a la llamada de 'La Culebra no se calla'. Casi 4.000 ciudadanos se manifestaron este jueves para clamar contra “la incapacidad de la Junta” para prevenir los incendios que se han llevado por delante más de 60.000 hectáreas de la provincia en poco más de un mes.

El hartazgo de la gente por la gravedad de los fuegos registrados se percibió en los carteles y en las consignas que sobresalieron en una movilización casi tan multitudinaria como la del pasado mes de junio, y en la que cientos de habitantes de los más de 50 pueblos afectados se desplazaron a la capital para exigir cambios y responsabilidades. También para demandar “más bomberos y menos consejeros”.

La movilización llevó a los asistentes desde la plaza de la Constitución hasta la Marina y fue incorporando unidades en un camino plagado de mensajes meridianamente claros contra el Gobierno de la Junta y sus responsables. Los asistentes poblaron Santa Clara de carteles en los que pidieron la dimisión de Mañueco y de Quiñones, a quienes culparon de “quemar el futuro” de su tierra. 

Ruido y menciones a los pueblos

En paralelo a estas exigencias, el sonido de motosierras, bocinas y petardos llenó el ambiente de un ruido ensordecedor que se convirtió en la voz del descontento de lugares como Ferreras de Arriba, Otero de Bodas o el valle del Tera, cuyos habitantes portaron carteles para poner nombre a los espacios rurales calcinados durante los fuegos que han convertido a Zamora en el epicentro de los incendios. 

Ya en la Marina, y frente a la Delegación Territorial de la Junta, los asistentes demandaron el fin de “las mentiras” y reivindicaron la unidad de la provincia ante las pérdidas que están sufriendo sus comarcas, unas consecuencias de los fuegos a las que también aludió el manifiesto leído a continuación por los representantes de “La Culebra no se calla”. El colectivo advirtió en su alocución de que Zamora sufre estos días “la mayor catástrofe socioambiental del país detrás del hundimiento del Prestige”, y lamentó “los miles de esperanzas, proyectos, recuerdos y formas de vida que han quedado enterrados bajo las cenizas”. 

Los convocantes exigieron “un cambio radical en las políticas” ante la realidad del cambio climático, y reiteraron que “la principal responsabilidad hay que buscarla en la Administración autonómica”, por su “planificación ausente”, y en Suárez-Quiñones por mantener desactivado el operativo completo en la Sierra de la Culebra y por “no atender las demandas de dignificación” de los forestales. 

Responsabilidades a Quiñones y a Mañueco

El colectivo pidió responsabilidades al consejero de Medio Ambiente y también el presidente Mañueco, antes de exigir más medios, el desarrollo del estatuto básico del bombero forestal y la declaración de zona catastrófica para todos los municipios afectados. Además, reiteraron que “el verano no ha acabado, y la sequía tampoco”, por lo que abogaron por prevenir nuevos incendios de gravedad. 

En medio de esas proclamas, hubo un hueco también para el recuerdo de los fallecidos, Daniel Gullón y Victoriano Antón, protagonistas “del capítulo más estremecedor” de estos fuegos y que fueron homenajeados con un emotivo minuto de silencio. Una pancarta recordó al manguerista de Ferreras de Abajo, y le pidió un cuidado para los de a pie “porque los sillones ya están protegidos”. 

Unidad por la provincia

A partir de ahí, el colectivo convocante y quienes respaldaron el manifiesto reiteraron la importancia de vigilar la llegada de las ayudas y su distribución, y expresaron su dolor por verse “unidos frente a una nueva desgracia”. Aún así, deslizaron que “esta unión colectiva debería interpretarse como un escenario de trabajo conjunto para conseguir un futuro mejor para la Sierra de la Culebra y para la provincia”. “Es un reto mayúsculo pero, con el apoyo de todos, recuperaremos el presente y el futuro de Zamora”, gritaron los representantes de “La Culebra no se calla”, antes de recordar el sentido de su propio nombre y anunciar nuevas movilizaciones para agosto. 

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