01 de abril de 2011
01.04.2011
Historia.

Alcalde por una bandera

01.04.2011 | 02:37
Foto de la plaza del Ayuntamiento hecha por general Enrico Pezzi, héroe del aire italiano, el 30 de marzo de 1939.

No figura en la lista de alcaldes de Valencia, pero el primer presidente de esta corporación tras la caída de la República no fue el barón de Càrcer si no Francisco Londres Alfonso. Su mérito: haber sido el primero en izar la bandera "nacional" en el ayuntamiento a las 13,15 horas del 29 de marzo de 1939, un día antes de que llegaran las tropas del general Aranda.

El listado de los 48 alcaldes que ha tenido el Ayuntamiento de Valencia en sus 171 años de historia establece que al anarquista Domingo Torres, el último alcalde republicano, le sucedió tal día como hoy de hace 72 años Joaquín Manglano y Cucaló de Montull, barón de Càrcer y de Llaurí, el primer presidente de esta corporación designado por Franco. Sin embargo, apenas se conoce que antes del noble valenciano el Cap i Casal tuvo otro alcalde, Francisco Londres Alfonso, aunque sólo lo fue por 54 horas y 45 minutos.
Un acta localizada en el Archivo Municipal por el coordinador del Grup per la Recuperació de la Memòria Històrica, Matías Alonso, describe cómo fue la efímera asunción de la vara de mando por Francisco Londres un día antes de que las tropas del general Aranda entraran en Valencia. En el documento, el aún secretario municipal republicano escribe: "... siendo las 13 horas y 15 minutos del 29 de marzo de 1939 (...) se ha presentado un grupo de falangistas exponiendo que, hasta tanto no se haga la debida designación por las autoridades, queda nombrado, con carácter provisional, alcalde presidente D. Francisco Londres Alfonso".
Detrás de esta formalidad burocrática, que además del funcionario rubrican las 12 personas que constituían el grupo que ocupa el consistorio, se encuentra una estampa típica de aquel agónico marzo del 39 en el que se desmoronó la II República. Antes de que el 1 de abril de 1939 Franco diera por acabada la Guerra Civil con "En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo...", la mayoría de autoridades de la Valencia republicana ya habían abandonado la ciudad en busca de una quimera: la presunta existencia de barcos en los puertos de Gandia y Alicante que les salvaran de la cárcel y el paredón. Ante este vacío, "la ocupación de los ayuntamientos por parte de miembros de la llamada 'quinta columna' -partidarios de los sublevados en la retaguardia republicana que se movían en la clandestinidad-, fue una práctica habitual", señala el profesor de Història Contemporània de la Universitat de València y estudioso de la represión franquista, Ricard Camil Torres.
"Cuando veían -continúa- que no tenían nada que temer porque las fuerzas republicanas se habían marchado, entraban en los ayuntamientos y se constituían como corporación". "Luego, al ocupar la zona, el ejército franquista ponía orden y designaba como alcalde, normalmente, a un militar", apunta.
En Valencia, no obstante, señala que Franco optó por el barón, "un destacado miembro del carlismo local que ya había sido nombrado 'jefe del Movimiento de la región valenciana'". El noble, terrateniente y doctor en Derecho, asumió la alcaldía en un pleno que se celebró a las 19 horas del 31 de marzo, dando las gracias "al Sr. Londres y a todos los que en los primeros momentos se habían encargado de dirigir la vida de la Ciudad y el tránsito de ésta al nuevo Estado".

Un caso "raro"
Según el historiador, Londres, fue un caso "raro" pues se mantuvo, al menos hasta septiembre de 1939, como teniente alcalde y concejal del Palmar "sin que haya constancia de que fuera un 'camisa vieja', un falangista de primera hora, o un tradicionalista de los que coparon el consistorio". En el acta de constitución de este primer ayuntamiento franquista, el también teniente de alcalde Enrique Goróstegui, resume los méritos de Londres para continuar en la nueva corporación al recordar que "fue el primero en entrar en en la Casa Ayuntamiento izando en ella la bandera nacional antes de que llegaran las tropas del glorioso Ejército Español".
La biografía de este alcalde por dos días resta aún desconocida para historiadores e investigadores, aunque bien podría ser el Francisco Londres Alfonso que presidió el consejo de administración del Banco de Valencia hasta junio de 1927.

Otro de los olvidados, el "padre" del Trinaranjus

El Trinaranjus, refresco de naranja hoy propiedad de una multinacional, lo inventó en 1933 el farmacéutico valenciano Agustín Trigo, "otro de los alcaldes de Valencia olvidados", según Alonso. Este pionero de la industria farmacéutica valenciana con sus "Laboratorios Farmacéuticos del Dr. Trigo" de la calle Sagunt, fue elegido concejal por el Partido de Unión Republicana Autonomista (PURA) de Blasco Ibáñez en las elecciones del 12 abril de 1931 que llevarían, dos días después, a la proclamación de la II República. El 16 de abril fue elegido alcalde y en los seis meses que ocupó el cargo, antes de dimitir en octubre, creó una comisión para redactar el primer Estatut de autonomía valenciano y declaró durante dos semanas de mayo el estado de guerra por la quema de iglesias y conventos. r. m. valencia

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